Cada d�a, V�ctor Pombo (64) se hace "encantado" una media de ocho o diez fotos con admiradores que se presentan en su restaurante, en la madrile�a calle Guti�rrez Solana, 6, a una manzana del estadio Santiago Bernab�u. El empresario propietario de Camino es el padre de las famos�simas influencers Mar�a, Marta y Luc�a, que acumulan millones de seguidores en redes sociales, y para muchos eso merece una parada en el lugar y una instant�nea con el atento y siempre sonriente patriarca si est� por all� (que siempre est�). Si hay suerte, adem�s, pueden encontrarse a cualquiera de las medi�ticas hermanas Pombo (o las tres juntas, algo habitual) en una de las mesas del elegante local que incluye terraza y barra de tapas y cocteler�a.Aunque reconoce que la fama de sus hijas "ayuda much�simo" a la visibilidad de Camino, V�ctor (Vituco para los amigos y Pap�n para los fans) asegura que no es la clave del �xito de este negocio que regenta desde hace 16 a�os. "S� es cierto que viene gente de todas partes de Espa�a. Ayer mismo aparecieron unas gaditanas divertid�simas con edades entre los 23 y los 36 a�os y me hice varias fotos con ellas. Es gente que sigue a las ni�as en redes y han visto los realities de la familia. Eso nos beneficia, claro, pero al final, un restaurante no vive tanto tiempo del apellido y la fama de unas hijas, quiz� uno o dos a�os. Para que esto tire tanto tiempo, hay que hacerlo muy bien".Pombo, excreativo publicitario, se hizo con el negocio (antiguo Camino Real, famoso comedor que cerr� en 2005) despu�s de que el lugar albergara otros conceptos gastron�micos sin �xito, a principios de 2010, mucho antes de la irrupci�n de las redes sociales y de la notoriedad de Mar�a Pombo, la menor de sus hijas. Lo conoc�a (y frecuentaba, sobre todo la discoteca del piso inferior en los a�os 60) mucho porque se crio en el barrio. Cerr� entonces el contrato con los propietarios del local, que inclu�a el restaurante de dos plantas, la terraza y la discoteca de abajo (que llevan "unos chavales muy serios"), por un periodo de 25 a�os con el objetivo de convertirlo en una casa de comidas familiar, con una carta muy cl�sica de platos tradicionales caseros que pudieran disfrutar diferentes generaciones.Interior del restaurante."Estaba cansado de la publicidad, pero con 43 a�os decid� cambiar de tercio". Por entonces ten�a, con otros cuatro socios, dos restaurantes, pero lo dej�s para centrarse en Camino. Hoy, pese a la competencia "feroz" del sector, Camino, que emplea a 22 personas, tira, como �l dice, mucho, con una media de 200 comensales al d�a y con aforo completo los fines de semana, cuyas mesas hay que reservar con semanas de antelaci�n.El trato cercano y familiar al cliente, la "calidad absoluta" de los productos que compra y un equipo humano "excelente" al que cuida mucho son sus m�ximas para el �xito del negocio. "Hoy, todos los restaurantes tienen una decoraci�n bonita y sofisticada, adem�s de una cocina rica, as� que lo que creo que nos distingue es la atenci�n, conseguir cautivar a las familias y que estas se conviertan en parte de tu vida, del d�a a d�a. Esto no es un local de moda, sino un sitio de comida casera con buenas carnes, pescados y tartares, muy normal, muy tradicional y muy rica. Si quieres algo m�s sofisticado, lo tienes ah� enfrente", aclara.La importancia del jefe de cocinaMilanesa de ternera asturiana con patatas fritas en Camino.La carta, que dise�a �l mismo, cuenta en esta �ltima etapa con tan s�lo los 25 o 30 platos que �l sabe que funcionan "de maravilla". Dice que la ha reducido todo lo que ha podido. "Una carta larga es poco rentable y la m�a a�n es algo extensa, pero sale todo y todo est� rico". Descartado el men� del d�a, "porque gestionarlo es muy complicado", apuesta por introducir cuatro o cinco propuestas con productos de temporada en invierno y otras tantas en primavera.Entre sus platos m�s populares est�n algunos m�s tradicionales, como la milanesa de ternera asturiana con patatas fritas, la chuleta de vaca (45 d�as de maduraci�n) fileteada con patatas y pimientos de Padr�n, los huevos estrellados con pulpo y la tempura de langostino tigre con salsa picante thai (estos dos �ltimos son los que m�s salen de la casa con diferencia), y otros algo m�s sofisticados como un nigiri pasiego o los tartares de at�n rojo de almadraba y salm�n noruego.V�ctor asegura que le encanta la cocina, pero confiesa que "no sabe guisar". Entonces, �de d�nde salen todas estas recetas por las que apuesta en Camino? "Tengo buen pico, como de todo, y cuando tomo algo por ah� que me encanta, le digo a mi jefe de cocina: 'Guille, vete a este restaurante y prueba esto'. Y el t�o lo fusila y luego lo hace incluso mejor que el original". De la carta actual, asegura que fusil� los famosos huevos estrellados con pulpo (hoy uno de los hits de la casa) de un restaurante en Almer�a. Tambi�n las chips de alcachofa y el escalope "maravilloso que hac�an en Fiat Caf� en su d�a. Si me gusta algo, lo plagio", declara sin pelos en la lengua. En realidad, "la rueda est� inventada. Nadie ha hecho nada nuevo, incluso los propios Michelin se basan en cosas que ya est�n descubiertas", dice.Huevos estrellados con pulpo.El futuro: ni una silla m�sTambi�n le han ayudado a completar la carta sus hijas. "Luc�a me llam� un d�a porque hab�a probado un carpaccio riqu�simo en un pueblo de Segovia. Fui, me encant� y luego mand� a mi esp�a, que lo sac� y ahora lo hacemos mejor que ellos; le puse el nombre de Carpaccio de Mil� en honor a mi hija, que me lo descubri�".Y es que, aunque ahora trabaja de anfitriona unas horas su hija adoptiva Gabriela Toral, la m�s involucrada en el restaurante, seg�n Pombo, es precisamente Luc�a, su primog�nita. Por eso, afirma que "es muy posible que ella y su marido, �lvaro L�pez Huerta, terminen qued�ndose con Camino" cuando �l se jubile, "porque les encanta. Son muy sociables, les gusta la cocina, ella tiene muy buen pico y criterio y �l es muy cocinillas y lo hace muy bien".�Tienen las hermanas Pombo una mesa reservada siempre? No. "Es cierto que vienen mucho, pero aunque tengan mesa, si hay un cliente que la necesita, se la quito. Yo s�lo tengo mesa reservada siempre para clientes que yo quiero especialmente, por ejemplo, Jos� G. Onieva, el famoso escultor, que ha comido aqu� desde que abr�", cuenta Pombo.Un rinc�n del restaurante.Y, �alg�n plan de expansi�n en el restaurante o propuesta de futuro? Tampoco. V�ctor no tiene previsto expandir el negocio, pese a que no le han faltado las ofertas: "Ni una mesa ni una silla m�s. Lo m�s dif�cil de este negocio es tener el personal adecuado. Ese es el problem�n de todos". Despu�s de 16 a�os, el empresario presume de haber conseguido "un equipo buen�simo al que pago de maravilla, al que le doy unas vacaciones fenomenales y al que trato lo mejor que puedo, porque son imprescindibles para m�". Por eso, pensar en montar cualquier otra cosa le "estremece".Lo tendr�a f�cil, "porque mis hijas me ayudar�an much�simo, pero s�lo pensarlo me parece una locura". Lo �nico que le har�a pens�rselo es si hubiera una buena oportunidad en Chile. "Me encanta ese pa�s y all� nos quieren mucho. Me han ofrecido muchas veces abrir all�, pero s�lo lo har�a si fuera algo muy sencillo, con un buen socio, pero sin correr riesgos", zanja.Restaurante Camino: Guti�rrez Solana, 6; Reservas: www.caminomadrid.com/; precio medio: 30-40 euros. Servicios de delivery y take away.
V�ctor Pombo, padre de las hermanas 'influencers' y due�o del restaurante Camino: "Mis hijas vienen mucho y, aunque tengan mesa, si hay un cliente que la necesita, se la quito"
Cada d�a, V�ctor Pombo (64) se hace "encantado" una media de ocho o diez fotos con admiradores que se presentan en su restaurante, en la madrile�a calle Guti�rrez...







