La vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera. REUTERS/Omar Havana.La Comisión Europea (CE) ha lanzado un mensaje claro al sector financiero: Europa necesita bancos más grandes y fuertes para competir en un escenario global cada vez más exigente. Así lo ha comunicado la vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, que ha defendido las fusiones transfronterizas entre grandes entidades europeas como una vía para acelerar la integración de los mercados de capitales y reforzar la autonomía económica de la Unión.Durante su intervención en el Foro Europeo de Competencia celebrado en Bruselas, la exministra española aseguró que la creación de un mercado financiero verdaderamente integrado es una de las tareas más urgentes para mejorar la competitividad europea y financiar los desafíos de las próximas décadas.PUBLICIDADSegún Ribera, unos mercados de capitales más profundos permitirían movilizar el ahorro europeo, facilitar el acceso a la financiación de las empresas innovadoras y reducir la dependencia de fuentes de capital externas.“Somos buenos inventando y tímidos a la hora de crecer”La vicepresidenta comunitaria advirtió de que Europa no tiene un problema de talento o innovación, sino de capacidad para transformar sus ideas en grandes proyectos empresariales capaces de competir a escala global.PUBLICIDAD“Somos buenos inventando, pero somos tímidos a la hora de crecer”, resumió Teresa Ribera, que atribuyó esta situación a la fragmentación del mercado único europeo más que a una falta de competencia, según recoge Europa Press.En este sentido, insistió en que las empresas europeas difícilmente podrán rivalizar con gigantes estadounidenses o asiáticos mientras sigan operando en un mercado fragmentado. A su juicio, la escala empresarial depende tanto del tamaño de las compañías como del tamaño del mercado en el que desarrollan su actividad.PUBLICIDADTeresa Ribera también justificó la revisión que Bruselas está llevando a cabo sobre las normas que regulan las fusiones empresariales. Según explicó, el objetivo no es suavizar los controles sobre la concentración económica, sino adaptar los criterios de análisis a una realidad económica muy diferente a la de hace dos décadas.Defendió una visión más amplia de las operaciones corporativas, incorporando factores como la innovación, la resiliencia, la capacidad de inversión o las ganancias de eficiencia.PUBLICIDADEste enfoque resulta especialmente relevante en sectores estratégicos para la autonomía europea, como las telecomunicaciones, los servicios en la nube, la inteligencia artificial o las infraestructuras satelitales.Más allá del sector financiero, Ribera vinculó la necesidad de integración económica con el reto de la soberanía tecnológica europea. La vicepresidenta de la CE alertó sobre la creciente concentración de poder tecnológico e informativo en manos de un reducido número de grandes compañías globales.PUBLICIDADA su juicio, esta situación no solo afecta a la competencia económica, sino también a cuestiones relacionadas con la democracia, la cohesión social y la seguridad estratégica de la Unión Europea.“Europa no puede seguir siendo próspera si se vuelve tecnológicamente dependiente”, advirtió. A su juicio, el control externo de tecnologías críticas puede comprometer la capacidad de decisión y la soberanía del continente.PUBLICIDADLa Comisión Europea considera que la integración de los mercados financieros y digitales será determinante para que Europa mantenga su peso económico en las próximas décadas. Por ello, Bruselas apuesta por combinar la política de competencia, la innovación, la estrategia industrial y el mercado único dentro de una misma hoja de ruta.PUBLICIDADTeresa Ribera defendió además la aplicación estricta de la normativa europea de mercados digitales para garantizar que los nuevos actores puedan competir en igualdad de condiciones y evitar que los líderes tecnológicos actuales condicionen el futuro de la innovación.En el actual contexto internacional, Europa quiere reducir su dependencia económica y tecnológica del exterior y para lograrlo está dispuesta a replantear algunas de las reglas que durante años han limitado la creación de grandes grupos empresariales y financieros capaces de competir a escala global.PUBLICIDAD