Hace falta voluntad real de los Estados miembros de llegar a acuerdos ambiciosos, generosos y valientes.El pasado viernes, la Comisi�n Europea dio un paso fundamental para reforzar la competitividad del sector bancario europeo. En su comunicaci�n, establece nuevos principios que deber�an guiar la actuaci�n de los reguladores europeos en el �mbito financiero y anticipa una serie de medidas que pretenden simplificar nuestro complejo marco normativo, reducir la fragmentaci�n, racionalizar los requerimientos prudenciales (de solvencia y liquidez) e introducir incentivos m�s adecuados para fomentar la innovaci�n y favorecer el cr�dito a la econom�a.En los �ltimos tiempos se hab�a generado un cierto escepticismo sobre el grado de ambici�n real de los reguladores europeos en este proceso de simplificaci�n normativa. Sin embargo, la Comisi�n Europea no elude ninguno de los temas m�s relevantes que el sector financiero hab�a puesto sobre la mesa, sienta unas bases adecuadas para el desarrollo de las medidas que est�n por llegar y da un claro golpe de tim�n en lo que podemos llamar cultura regulatoria y de supervisi�n en la UE.La Comisi�n Europea aboga por reducir la prolijidad de normas de nivel 2 y 3 (normas de desarrollo del nivel 1) y el exceso de discrecionalidades nacionales que generan mucha complejidad y heterogeneidad en la Uni�n Europea. Para ello, propone apoyarse m�s en reglamentos europeos de aplicaci�n directa en todos los Estados miembros.De todas las medidas anunciadas, las que pueden tener un mayor impacto se refieren al capital de las entidades. Se plantean medidas importantes que podr�an aliviar tanto el consumo de capital de las inversiones en innovaci�n y digitalizaci�n (software) como el de determinadas operaciones de cr�dito, favoreciendo el flujo de financiaci�n a la econom�a. Adem�s, la Comisi�n reconoce que en las actuaciones de los reguladores europeos ha faltado coordinaci�n, visi�n de conjunto (hol�stica) e incluso, que puede haber solapamiento en los requerimientos impuestos a las entidades por lo que propone nuevos mecanismos para fijar estas necesidades de capital.Un segundo bloque de medidas busca simplificar y aligerar cargas administrativas. El legislador se compromete a aliviar algunos procesos de supervisi�n y escrutinio y a seguir reduciendo las necesidades de informaci�n que las entidades reportan a las autoridades (que ya se han reducido en un 50% en 2026). El legislador europeo tambi�n reconoce la necesidad de aplicar un mayor grado de proporcionalidad en las exigencias a las entidades europeas, reduciendo la carga de las entidades m�s peque�as.Finalmente, aborda una de las grandes asignaturas pendientes. Aunque no parece realista insistir en el ansiado mecanismo europeo de garant�a de dep�sitos, el legislador propone medidas para mutualizar recursos que apoyen la liquidez de los fondos de garant�a de dep�sitos nacionales y la resoluci�n de entidades en situaciones de crisis. En resumen, el comunicado de la Comisi�n Europea tiene un elevado grado de ambici�n, hace una encomiable labor de autocr�tica y plantea medidas de importante calado.Dif�ciles consensosNo obstante, ahora empieza un camino con retos importantes. En primer lugar, ninguna de las reformas propuestas puede salir adelante sin el respaldo del Consejo y el Parlamento europeos: hace falta una verdadera voluntad por parte de los Estados miembros de la Uni�n de llegar a acuerdos ambiciosos, generosos y valientes. La complejidad normativa no es solamente consecuencia de la multitud de autoridades y reguladores comunitarios, como muchas veces se apunta, sino en gran medida tambi�n, de la dificultad para alcanzar consensos entre Estados. Las opciones de discrecionalidad nacional y los mandatos a la EBA para que desarrolle normas de nivel 2 y 3 se han convertido en una t�cnica de negociaci�n muy extendida para sacar adelante las iniciativas legislativas.El segundo gran escollo es que la efectividad de las medidas se diluya en su proceso de calibraci�n. La propia Comisi�n advierte de ello. El calibrado de algunas medidas podr�a hacer incluso que los requerimientos de capital aumentaran en algunos casos. Europa no se puede permitir otro disparo en el pie cuando la Reserva Federal ha mostrado un alto grado de ambici�n concretando sus medidas en rebajas en torno al 5% de las exigencias de capital a las entidades m�s grandes y hasta el 8%, en media, en las m�s peque�as.El supervisor tambi�n tiene que comprometerse con este proceso. De nada sirve que se cree un nuevo marco normativo si este se ve superado por vueltas de tuerca adicionales del supervisor en la zona euro (el BCE), en forma de expectativas supervisoras m�s o menos formalizadas en gu�as del supervisor, con el objetivo de mantener el statu quo actual. Hay ejemplos bien conocidos donde el est�ndar supervisor desbanca a la norma.Por tanto, tras esta meritoria comunicaci�n llega la hora de la concreci�n y los acuerdos. Tenemos una oportunidad �nica de dar pasos decisivos para fomentar la competitividad del sistema financiero. Las expectativas son altas. Los reguladores europeos y tambi�n los Estados miembros tienen la responsabilidad de cumplir con esas expectativas o de lo contrario ahondar en la p�rdida de relevancia geopol�tica... Y no nos van a defraudar.�lvaro Benzo, Socio responsable de Riesgos y Regulaci�n Financiera en PwC
Una oportunidad hist�rica para la banca europea
El pasado viernes, la Comisi�n Europea dio un paso fundamental para reforzar la competitividad del sector bancario europeo. En su comunicaci�n, establece nuevos principios que...













