Inaugurado en 1969, el m�tico hotel de Marbella inicia una nueva etapa. Con un colorista y reconocible interiorismo firmado por Jaime Beriestain y con el Rafa Nadal Tennis Center como principal reclamo vacacional. Es un cl�sico de Marbella, uno de esos hoteles que han logrado hacer marca a lo largo de los a�os. Pero es este verano cuando el Hotel Don Carlos est� en boca de todos.Inaugurado en la Costa del Sol en 1969, este establecimiento legendario estrena una nueva andadura tras una ambiciosa reforma liderada por Selenta Group. Quienes se haya alojado all� en el pasado recordar�n su lobby oscuro, un espacio entonces moderno que ten�a en el jard�n acristalado su punto de luz. Una de las mesas y sillones del lobby.De aquello solo queda la exuberancia de las plantas, un jard�n verde y espl�ndido donde ahora se aloja la sucursal marbell� del tan de moda Manero. El restaurante se ha convertido en un nuevo "place to be" de este destino y, sin duda, es una visita obligada para quienes vayan a estar por all� este verano, ya que no es exclusivo para hu�spedes.La legendaria silueta del hotel Don Carlos.Nada m�s traspasar el umbral el visitante descubre el magn�fico interiorismo creado por Jaime Beriestain, que ha concebido un espacio alegre y di�fano que incluye distintas zonas para relajarse y compartir junto a una barra donde sirven champagne. Una de las habitaciones con vistas al mar.Rodeado por 20.000 metros cuadrados de exuberantes jardines tropicales, el hotel cuenta con 284 habitaciones y 24 residences; adem�s de distintos espacios gastron�micos (Los Naranjos, Sol y Sombra y Break Point), dos beach clubs (Nikki Beach y Beach Club by Lucia) y un spa cubierto con tratamientos y firmas como Natura Biss�, Biologique Recherche o Esthederm. Zona de aguas del spa.Pero, sin duda, lo que hace que la experiencia sea de diez, sobre todo para los amantes del tenis, es el Rafa Nadal Tennis Center. Con unas instalaciones incre�bles que miran al mar y ubicado junto a los jardines, ofrece a los clientes una siete pistas de tenis, dos de p�del, una tienda y una exposici�n donde contemplar los trofeos del tenista. Quien juegue en la pista central, con sus gradas correspondientes, se sentir� como un aut�ntico deportista de �lite.Piscina climatizada del Don Carlos.Por supuesto, aqu� se sigue la metodolog�a de la Rafa Nadal Academy, y est� disponible para jugadores de todos los niveles. Todo un reclamo para aquellos clientes que quieren mejorar su t�cnica y seguir practicando su deporte mientras se est� de vacaciones.El jard�n tiene una extensi�n de 20.000 metros cuadrados.Volvamos al interior del hotel, donde todo est� dise�ado para hacer que la experiencia sea s�per confortable. Las habitaciones, amplias y luminosas, est�n primorosamente decoradas en tonos neutros y pastel. Y e papel pintado (con motivos florales) est� presente en todas las estancias. Atr�s quedo la �poca de la sobriedad (y la oscuridad) del todo al negro. Que por algo estamos en la Costa del Sol.Restaurante Manero, rodeado de vegetaci�n.Este icono hotelero marbell� tienes una piscina de tama�o considerable (y climatizada) para entregarse al "dolce far niente". Con tumbonas y sombrillas de rayas amarillas y blancas que parecen rendir homenaje a los gloriosos 70, tambi�n cuenta con camas y caba�as balinesas. Junto a ella, el obligatorio "pool bar" con propuestas muy bien resueltas que rinden tributo a la gastronom�a mediterr�nea y una barra de c�cteles para no perderse.Los beach club del hotel Don CarlosJunto a la playa, claro, y al otro lado de los jardines del Don Carlos, se encuentran los dos beach clubs de los que pueden disfrutar tanto los hu�spedes como las personas no alojadas.El beach club Lucia Marbella.Se trata de Lucia Marbella y Nikki Beach, ambos forman parte del Nikki Beach Hospitality Group. Lucia traslada a Marbella su universo de color, energ�a y gastronom�a. El espacio conserva la esencia que define a la marca: tumbonas de dise�o creadas a medida alrededor de la piscina, mobiliario en distintas �reas del recinto y la incorporaci�n de un segundo bar ubicado en la gruta del establecimiento, excavada en una estructura de apariencia natural junto a la piscina.Aunque la marca naci� en Francia, su cocina abraza la riqueza del Mediterr�neo a trav�s de su concepto Cuisine du Soleil, una propuesta conectada con el producto.