La verdadera alarma está en la audiencia que las consume, las celebra y, poco a poco, deja de diferenciar lo auténtico de lo fabricado.16 de junio, 2026 - 08h30Vivimos una época de libertinaje digital sin precedentes: una era donde la apropiación del legado ajeno se ha convertido en entretenimiento masivo. Y no hablo de las antiguas imitaciones de bolsos de lujo o sandalias inspiradas en grandes marcas europeas. La copia ha evolucionado a una dimensión mucho más profunda y preocupante: hoy se replica la voz, el rostro, el estilo, las ideas y hasta la esencia creativa de cualquier persona.Por primera vez en la historia, la vulnerabilidad frente a esta invasión no distingue entre una celebridad mundial, un líder admirado o un joven creador que recién inicia su camino. Todos pueden ser convertidos en materia prima de contenidos artificiales que mezclan obras, imágenes y expresiones que alguna vez fueron exclusivamente suyas con cualquier mensaje, intención o contexto.Pero quizá el problema más inquietante no está únicamente en quien produce estas imitaciones. La verdadera alarma está en la audiencia que las consume, las celebra y, poco a poco, deja de diferenciar lo auténtico de lo fabricado.PublicidadEstamos formando generaciones que crecen rodeadas de versiones sintéticas de la creatividad humana y que podrían llegar a creer que una imitación algorítmica posee el mismo valor que una obra nacida de la experiencia, el esfuerzo, la sensibilidad y las imperfecciones de una persona real.El gran riesgo de nuestro tiempo no es la existencia de la inteligencia artificial, sino la pérdida de nuestra capacidad para reconocer y defender aquello que nos hace humanos: la originalidad, la autoría, el encuentro genuino y la belleza irrepetible de cada individuo. (O)Paula Pettinelli Gallardo, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
El libertinaje de lo artificial
La verdadera alarma está en la audiencia que las consume, las celebra y, poco a poco, deja de diferenciar lo auténtico de lo fabricado.









