Para evitar conflictos legales, las empresas deben combinar creatividad y seguridad jur�dica en la creaci�n de sus marcas comerciales y asegurar su protecci�n con sistemas permanentes de vigilancia tras el registro. La Famiglia se sienta a la mesa. Este es el nuevo nombre que ha adoptado la cadena de restauraci�n de inspiraci�n italiana, nacida en Zaragoza, La Mafia se sienta a la mesa, tras perder la batalla legal contra Italia, por considerar la marca como ofensiva y como "una reproducci�n directa del nombre de una organizaci�n criminal real".El cambio pone fin a un conflicto que ha durado a�os y que ha trascendido el �mbito de la hosteler�a para convertirse en un ejemplo de c�mo una marca puede verse obligada a redefinir su identidad cuando surgen obst�culos legales y reputacionales si no se protege adecuadamente desde el principio.Para ello resulta clave "la b�squeda de anterioridades". Como explica Pablo L�pez Ronda, director de marcas y brand intelligence de Pons IP, "no basta con comprobar que el nombre no est� registrado exactamente igual. Hay que analizar marcas anteriores similares en las clases de productos o servicios relevantes, nombres comerciales, dominios y presencia digital, e incluso denominaciones sociales". Una b�squeda que "no debe limitarse al territorio nacional", cuando el negocio tiene idea de llevar a cabo una proyecci�n internacional. Tambi�n es importante incluir una valoraci�n de la distintividad, ya que las marcas descriptivas o gen�ricas no son registrables. A pesar de que se pueda operar con ellas durante un tiempo, "su falta de protecci�n las convierte en un activo sin valor jur�dico real", se�ala L�pez, advirtiendo que esto podr�a derivar en un rebranding con alto coste econ�mico.La protecci�n de una marca desde las primeras fases no implica, sin embargo, renunciar a la creatividad. De hecho, para el letrado "deben correr en paralelo". Desde su punto de vista, las marcas disruptivas -como se conocen en m�rketing- o distintivas -desde el punto de vista jur�dico- son "las que mejor se protegen". El problema surge cuando los equipos de m�rketing y los responsables jur�dicos trabajan de forma aislada y la revisi�n legal llega "con la presi�n de no frenar el lanzamiento".En esos escenarios las compa��as pueden verse obligadas a negociar con titulares de derechos previos o, directamente, a convivir con riesgos que terminan materializ�ndose a�os despu�s.Por ello, es esencial integrar las b�squedas de antecedentes y los an�lisis de riesgo dentro del propio proceso creativo. "Con esa informaci�n encima de la mesa, los equipos creativos pueden tomar decisiones fundamentadas. Saben qu� territorio est� ocupado, qu� m�rgenes tienen, y pueden construir algo genuinamente diferencial sin tropezar con derechos de terceros y con la marca siempre pendiente de un hilo", sentencia L�pez.Tras el registro Una vez registrada la marca, algunas empresas consideran que se garantiza la protecci�n de forma autom�tica, pero la experiencia demuestra que buena parte de los conflictos aparecen con posterioridad. "Una marca registrada que no se vigila ni se defiende acaba perdiendo valor por erosi�n, y en algunos casos puede llegar a perder incluso su protecci�n jur�dica", a�ade el experto de Pons IP.Entre los riesgos m�s frecuentes se encuentran la aparici�n de registros posteriores similares, los usos no autorizados por terceros o la denominada "vulgarizaci�n", fen�meno por el que una marca acaba convirti�ndose en el nombre gen�rico de una categor�a de productos o servicios. A ello se suman amenazas cada vez m�s relevantes en el entorno digital, como la suplantaci�n de identidad, los dominios registrados con ligeras variaciones del nombre original o los perfiles falsos en redes sociales.Para evitar estos problemas, el responsable de Pons IP defiende la implantaci�n de sistemas permanentes de vigilancia. Los mecanismos deben combinar el seguimiento de nuevas solicitudes de registro ante oficinas de marcas, monitorizaci�n de usos comerciales en canales digitales y f�sicos, y alertas sobre menciones que puedan suponer un riesgo reputacional. "Eso no es una actividad puntual y debe ser un proceso continuo", subraya.Licencias, franquicias o acuerdos de distribuci�nLa protecci�n de marca adquiere una dimensi�n todav�a m�s compleja cuando la empresa crece a trav�s de terceros. Licencias, franquicias o acuerdos de distribuci�n permiten acelerar la expansi�n, pero tambi�n incrementar la exposici�n de la marca a un riesgo: la p�rdida de control sobre c�mo se usa.Seg�n L�pez, el error m�s frecuente consiste en no establecer "est�ndares de calidad suficientemente detallados, ni mecanismos de auditor�a" sobre el uso de la marca en los contratos. Esta cuesti�n puede tener consecuencias jur�dicas relevantes como "derivar en una licencia nula" o en "la vulnerabilidad del propio registro"."El titular que no controla el uso de su marca por el licenciatario puede acabar con una marca que ya no identifica un origen claro, que es precisamente la funci�n que el sistema de marcas protege", sentencia el experto de Pons IP.Tambi�n son habituales los conflictos derivados de contratos que no delimitan claramente los territorios autorizados, los canales de distribuci�n permitidos o las condiciones de finalizaci�n de la relaci�n comercial. La falta de previsi�n "genera litigios largos y costosos", durante los cuales la marca puede seguir siendo utilizada "de forma no autorizada".A ello se a�ade un factor especialmente sensible: el riesgo reputacional. Un franquiciado o distribuidor que act�e de manera contraria a los valores de la compa��a puede da�ar seriamente la imagen de la marca. "La �nica manera de gestionarlo es haberlo anticipado minuciosamente y contar con cl�usulas de resoluci�n inmediata cuando se producen incumplimientos graves", concluye L�pez.Falta de uso en España: Frisby España podrá abrir locales en Madrid y Barcelona tras ganar un pleito en España, después de que la Audiencia Provincial de Alicante levantara las medidas cautelares que impedían su apertura. La empresa alegaba que su homóloga Frisby Colombia no tenía suficiente notoriedad en el mercado español, ya que, aunque registrada en la UE desde 2005, nunca había operado en el país. La Audiencia concluyó que el conocimiento limitado a un sector concreto no es suficiente para proteger la marca, aunque el conflicto principal deberá resolverse ante la Euipo.Confusión entre los consumidores: McDonald's perdió una batalla judicial en España después de que la Audiencia Provincial de Madrid desestimara el recurso que había presentado contra el registro de la marca 'macas', concedida por la Oficina Española de Patentes y Marcas a la empresa Fábrica Chef para comercializar hamburguesas. La multinacional alegó que el nombre era demasiado parecido a algunas de sus marcas como 'McCafé', 'Mc' o 'BigMac' y que podía generar confusión entre los consumidores. Sin embargo, la Justicia concluyó que las similitudes eran insuficientes para impedir el registro.Vulgarización de la marca: En el ámbito de la propiedad industrial en la Unión Europea, OpenAI se encuentra en un proceso judicial tras la denegación por parte de la Euipo (hace un año) del registro de su marca denominativa 'OpenAI' por falta de distintividad o singularidad. La compañía recurrió la decisión ante el Tribunal General de la UE, donde el caso sigue pendiente de resolución. Este es un claro ejemplo de "vulgarización" de la marca, en el que el éxito y el uso constante del término hace que a la compañía le resulte muy complicado argumentar su origen exclusivo.Ausencia de distintividad: En una resolución fechada el 11 de marzo de 2026, la Euipo confirmó la denegación del registro del actual logotipo del grupo rumano Digi, para la categoría de servicio de telecomunicaciones. El organismo considera que el témino puede entenderse como una abreviatura de "digital" y el diseño del logotipo carece de suficiente distintividad para obtener una protección plena. Como resultado, la compañía no dispone de exclusividad total sobre su identidad visual en la Unión Europea, aunque puede seguir utilizándola con normalidad.