Cuando un trabajador llega a la edad ordinaria de jubilación, lo habitual es que anuncie a la empresa su marcha para convertirse en jubilado, momento en el que deja de cobrar su salario para percibir una pensión de jubilación, que será su principal fuente de ingresos. En algunos casos esta jubilación llega con una recompensa adicional, lo que se denomina premio de jubilación. Sobre la figura de los premios de jubilación se ha pronunciado largo y tendido Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, en su canal de YouTube. El experto en pensiones ha explicado que estos premios de jubilación consolidan "una contradicción entre la Ley General de la Seguridad Social y los convenios colectivos", lo que en la práctica determina "la importancia de la negociación colectiva".

"Los premios de jubilación son unas compensaciones económicas que reciben algunos trabajadores al final de su vida laboral cuando se jubilan", explica Muñoz, que lo contrasta con la situación de "otros millones de trabajadores que no lo reciben cuando han trabajado y han cotizado en el mismo sistema público de pensiones".

El funcionario detalla que los premios de jubilación son "cantidades económicas que determinadas empresas o administraciones reconocen a sus trabajadores cuando se jubilan". Estas recompensas, explica Muñoz, "no forman parte de la pensión pública" y para hallar su origen hay que acudir a "los convenios colectivos, en los acuerdos laborales, los pactos de empresa o los reglamentos internos de determinadas administraciones públicas".