Los extranjeros están aumentando la compra de apartamentos compactos, conocidos como estudios, en la ciudad de Río de Janeiro, según empresas del sector inmobiliario.
Estas unidades de tamaño reducido, de unos 30 metros cuadrados, se han convertido en una fuente de ingresos para quienes apuestan por el alquiler de corta duración, incluidas plataformas como Airbnb.
La demanda de este tipo de alojamiento mantiene una trayectoria ascendente en Río en medio del auge del turismo tras la pandemia.La recuperación de la actividad turística impulsó el interés extranjero por los apartamentos, al igual que el avance de tecnologías que agilizaron las transacciones para quienes están fuera de Brasil, señala Ernesto Otero, CEO de Lobie, empresa especializada en la gestión de inmuebles de alquiler temporal.
Según él, el tipo de cambio sigue siendo favorable para parte de los extranjeros, lo que genera precios atractivos para ese grupo. El dólar se encuentra en torno a los R$ 5.
En las ventas de estudios de RJDI, la proporción era de 1 extranjero por cada 8 clientes, equivalente a casi el 13%, en el periodo de ocho meses entre noviembre de 2024 y junio de 2025.













