En poco más de un mes, el fondo New Amsterdam Developers provocó el desahucio de una familia en Barcelona e intentó otro, frenado por la movilización social. En ambos bloques, quiere poner colivings, anglicismo que el sector inmobiliario utiliza para definir el alquiler de habitaciones. Junto a los flex livings, como han rebautizado al alquiler de temporada, son las inversiones inmobiliarias que más crecen en España, destinadas a expats, nómadas digitales y otros perfiles jóvenes con ingresos por encima de la media o con necesidades temporales, y con ellas los fondos esquivan las restricciones de la Ley de Arrendamientos Urbanos en suelo residencial. En Barcelona, pueden saltarse los topes a los precios.
Los flex living y los colivings avanzan en las capitales con precios por encima del mercado de alquiler en plena crisis de vivienda, sobre todo en los barrios más atractivos y tensionados, mientras sigue en el cajón la regulación del alquiler de temporadas y habitaciones. Cuentan con gimnasios, coworking, buenos acabados y gastos incluidos que permiten poner precios elevados.










