La necesidad de alojamiento temporal en España atraviesa uno de los momentos de mayor crecimiento de los últimos años. A la tradicional demanda turística se han sumado nuevos perfiles como los nómadas digitales, profesionales desplazados, investigadores o familias que necesitan una solución habitacional por un tiempo concreto. Todos ellos comparten una misma necesidad: encontrar alojamientos flexibles, bien ubicados y con servicios adaptados a estancias de corta y media duración.Esta transformación coincide, además, con un contexto de creciente presión sobre el acceso a la vivienda en las principales ciudades españolas. La expansión del alojamiento turístico de carácter residencial ha intensificado el debate sobre cómo compatibilizar la actividad económica con la protección del parque de vivienda. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), España cuenta con 6,7 viviendas turísticas por cada 1.000 habitantes, el equivalente a una vivienda turística por cada 149 residentes.Como respuesta, numerosas Administraciones públicas han endurecido la regulación de esta modalidad de alojamiento. Barcelona prevé la desaparición progresiva de las licencias antes de 2028, mientras Madrid ha aprobado el Plan Reside para limitar su implantación a edificios de uso exclusivo o con accesos independientes. El objetivo es preservar la función residencial de las ciudades sin renunciar a una necesidad de alojamiento que continúa creciendo. En este contexto, el flex living ha encontrado un espacio propio. Pero ¿qué es exactamente? No se trata de un hotel tradicional, ni de un alquiler residencial, ni de una residencia de estudiantes, ni tampoco de una vivienda turística particular. Es un modelo de alojamiento que combina apartamentos completamente equipados con los servicios y la gestión propios de un hotel. Se desarrolla íntegramente sobre suelos terciarios y cuentan con licencia hotelera, por lo que no ocupa viviendas del parque residencial, evitando contribuir a la presión que ya existe sobre el mercado de la vivienda y sin romper el equilibrio en las ciudades.La gestión profesional incorpora servicios como recepción, limpieza, mantenimiento y zonas comunes, además de protocolos de funcionamiento y convivencia que garantizan el confort tanto de los huéspedes como del entorno. Su principal valor diferencial reside en ofrecer la flexibilidad que demandan los nuevos estilos de vida sin renunciar a los estándares de servicio y seguridad propios del sector hotelero.El modelo de inversión 360º de Kategora, basado en la integración de toda la cadena de valor, se traduce en complejos con ocupaciones superiores al 90% y rentabilidades netas para sus inversores de entre el 7% y el 10% Las previsiones del sector reflejan que esta transformación no responde a una tendencia pasajera. Según la consultora inmobiliaria CBRE, la capacidad del flex living en España se ha multiplicado por cinco desde 2020, pasando de unas 2.000 a cerca de 10.000 camas. Por su parte, Jones Lang LaSalle (JLL) estima que el mercado cuenta actualmente con 19.089 camas y prevé que prácticamente duplique su tamaño hasta alcanzar las 38.716 camas en 2028, impulsado por un pipeline de proyectos que movilizará más de 1.600 millones de euros en inversión. Madrid y Barcelona concentran más del 70 % de la oferta, mientras ciudades como Valencia y Málaga ya les pisan los talones.Kategora: una inversión respaldada por su gestión integralEn este contexto, la promotora vasca Kategora, que este año celebra su 20 aniversario, se ha consolidado como uno de los operadores especializados de referencia dentro del sector living en España. Con más de 130 profesionales, presencia en tres países y una cartera de más de 1.300 inversores, la compañía ha construido un modelo diferencial basado en el control directo de todas las fases del ciclo de vida de cada activo. Frente a otros operadores, desarrolla un modelo 360º: identifica suelos, estructura la financiación, diseña, desarrolla, comercializa en división horizontal y opera los activos a través de su marca hotelera Kora Living. Esta visión integral permite diseñar cada complejo pensando desde el primer momento en su futura explotación, optimizando tanto la experiencia del huésped como la rentabilidad del activo. Esta filosofía responde a una idea sencilla: hoy ya no basta con ofrecer un lugar donde alojarse. El verdadero valor reside en crear espacios capaces de adaptarse a diferentes estilos de vida, fomentar la comunidad y ofrecer una experiencia coherente durante toda la estancia. Al turista tradicional se han sumado nuevos perfiles: nómadas digitales, investigadores o familias en transición residencial que buscan soluciones de alojamiento flexiblesEl reto -y la oportunidad- para el sector está en construir modelos capaces de dar respuesta a esta demanda garantizando una operativa eficiente, sostenible y una rentabilidad sostenida. Y en ello trabajan. Sus edificios incorporan soluciones activas y pasivas para reducir el consumo energético y la huella ambiental, como sistemas de aerotermia, geotermia o energía solar, además de perseguir certificaciones de referencia internacional como Passivhaus o BREEAM, que acreditan elevados estándares de eficiencia y construcción sostenible. Pero sostenibilidad y rentabilidad no se plantean como objetivos independientes. Para Kategora, ambas forman parte de una misma estrategia: edificios más eficientes reducen costes operativos, mejoran la experiencia de los usuarios y favorecen un mejor comportamiento del activo a largo plazo.Lo cierto es que el modelo funciona y, además, lo hace en distintos contextos. En 2025, dos activos clave operados por Kora Living han vuelto a situarse por encima del 9% de rentabilidad neta: Kora Green City y Kora Nivaria Beach; este último abierto desde 2020 en Tenerife, dentro de la línea vacacional. Ambos registraron, además, ocupaciones del 95% y del 93%, respectivamente. A estos resultados se suman los obtenidos por las aperturas más recientes —Kora Kiliki (Pamplona), Kora Tigot (Tenerife), Kora Lluna (Valencia) y Kora Olea (Torremolinos)—, inauguradas entre finales de 2025 y el primer trimestre de 2026, que ya han alcanzado ocupaciones en torno al 80% durante sus primeros meses de operación.Una expansión con foco en los principales mercadosLa estrategia de crecimiento de Kategora continúa avanzando con la consolidación de su línea Flex, con cuatro proyectos en comercialización que refuerzan su presencia en algunos de los principales mercados urbanos con mayor potencial del país. Kategora Oceanika (Málaga) —ya en operación bajo la marca Kora Living como Kora Olea —, se suma a Kora Volta y Kora Mostra (en el área metropolitana de Barcelona) y Kora Lumen (Madrid), todos ellos con las licencias correspondientes a su estado de desarrollo y una rentabilidad neta estimada en torno al 7%.Kategora Oceanika, comercializado por Kategora y operado desde marzo por Kora Living como Kora Olea, es un complejo de 180 apartamentos ubicado en Torremolinos (Málaga). Además de ser el mayor edificio hotelero construido en madera del sur de Europa, destaca por su ubicación estratégica, a pocos minutos del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, el Parque Tecnológico y el centro de Málaga. Tan solo cuatro meses después de su apertura, los primeros indicadores reflejan una muy buena evolución operativa. El activo ha registrado una ocupación media del 85% desde el inicio de su actividad y prevé alcanzar el 95 % durante la temporada de verano, con valoraciones de 4,6/5 en Google y 9,2/10 en Booking. Ya se han vendido el 60% de sus apartamentos, con unidades disponibles desde los 238.000 euros y una rentabilidad neta estimada del 7%.En Barcelona, Kora Volta contribuirá a la transformación del nuevo ámbito de La Catalana, en Sant Adrià de Besòs, frente al futuro Catalunya Media City y el conjunto de las Tres Xemeneies. El complejo contará con 270 apartamentos, más de 1.000 metros cuadrados de zonas comunes y un hub comercial de 978 metros cuadrados concebido para dinamizar la actividad del barrio. El proyecto dispone ya de licencia de obra y licencia hotelera, y cuenta con apartamentos disponibles para inversión desde 210.000 euros.También en el área metropolitana de Barcelona, Kora Mostra se levantará en L’Hospitalet de Llobregat, junto a Fira Barcelona. El proyecto, que apuesta por el arte, la cultura y el diseño como elementos diferenciales de su propuesta, cuenta ya con licencia hotelera concedida. Además, más del 60% de sus 253 apartamentos ya se han comercializado, con las últimas unidades disponibles desde 205.000 euros.Por su parte, Kora Lumen supone la entrada de Kategora en Madrid con un complejo de 325 unidades alojativas en el distrito tecnológico MADBIT, junto a Ifema, el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y el Estadio Metropolitano. Su localización estratégica lo posiciona para dar respuesta a la creciente demanda de profesionales desplazados, nómadas digitales, asistentes a ferias y congresos, así como de viajeros que buscan estancias temporales en la capital. El proyecto ofrece unidades disponibles desde 230.000 euros.En un mercado en plena transformación, donde la necesidad de alojamiento temporal continúa creciendo y las ciudades buscan fórmulas que no comprometan el parque residencial, el Flex Living se consolida como una de las tipologías con mayor proyección dentro del sector living. Con una cartera en expansión, una gestión integral y un modelo que comprende todas las fases del desarrollo y la operación hotelera de sus activos, Kategora continúa reforzando su posicionamiento como uno de los operadores especializados de referencia en el sector living.Kora Rewards: un programa que premia la fidelizaciónKategora ha desarrollado, además, Kora Rewards, un programa exclusivo dirigido a los inversores de sus activos diseñado para reconocer su confianza y fortalecer su vínculo con la compañía, acercándolos a la experiencia de los complejos en los que invierten.Concebido como un club de fidelización, el programa ofrece ventajas y descuentos en todos los complejos gestionados por Kora Living, permitiendo a los inversores disfrutar de la red de alojamientos de la marca en condiciones preferentes.Más allá de la rentabilidad financiera, Kora Rewards amplía la propuesta de valor para el inversor, combinando beneficios económicos con ventajas de uso y disfrute y un acceso privilegiado al ecosistema Kora Living. De este modo, la inversión trasciende el plano patrimonial para convertirse también en una experiencia vinculada a la marca.