Redacción Ciencia (EFE).- Un equipo internacional de investigadores ha elaborado el primer mapa global de lo que se considera el ‘sistema circulatorio’ de la Tierra, una vasta red de hongos subterráneos -que abarca unos 110 billones de kilómetros- y que son esenciales para la fertilidad del suelo, el reciclaje de los nutrientes, la captura de carbono, la seguridad alimentaria o la regulación del clima.

Son los hongos ‘micorrícicos’, que forman inmensas redes subterráneas que viven asociadas a las raíces de las plantas y que facilitan el intercambio de agua, nutrientes y carbono, desempeñando así un papel determinante en el funcionamiento de los ecosistemas, por lo que resultan esenciales para sostener la vida y el equilibrio climático.

Ahora, un equipo de investigadores liderado por la Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas, ha utilizado tecnologías de inteligencia artificial, aprendizaje automático y robótica para elaborar el primer mapa global de esta infraestructura viva y poner de relieve cómo la agricultura intensiva está acelerando su destrucción y amenazando el papel clave que esta red desempeña contra el cambio climático; hoy publican los resultados de su trabajo en la revista Science.