Si usted frecuenta según qué sitios de tardeo o copeo habrá escuchado a alguien pedir un mitget. Se trata de pedir media copa en vez de una entera como fórmula para beber con mesura, para que no se caliente tanto o simplemente porque a uno no le alcanza el dinero para estirar la noche.En esas están ahora mismo los dos grandes partidos de nuestra Comunitat. En que si no les llega para una copa entera pues igual sí para un mitget. Pongamos por caso el PSPV. Pocos confían en ganar las elecciones autonómicas del 2027; se trata de salvar los muebles. Aunque los socialistas respiran aliviados porque Pedro Sánchez ha descartado convocar un superdomingo electoral (no sé quién se fía a estas alturas del presidente que tanto 'cambia de opinión'), miran con honda preocupación la vuelta de Mónica Oltra y la fuerza que Compromís puede alcanzar si saben rentabilizar los escándalos que rodean el entorno de la Moncloa.En el PP, por su parte, confían en que su mitget les llegará para seguir al frente de la Generalitat. Dan por seguro la subida de Vox, pero la política va más del hoy que del ayer y parece que pesan más las noticias que afectan a los socialistas que el despropósito de la DANa. Los populares han hecho de la necesidad virtud (o supervivencia) y todo apunta a que en breve Pérez Llorca recibirá el plácet de Génova.Dejando de lado a los políticos, los que sí saben de mitget son los pecheros, el común de los mortales. En la mayoría de las casas ya se ha aplicado una serie de recortes por la subida de todo. Los datos macro no son malos, pero la sensación generalizada es que cada día perdemos poder adquisitivo. Además, existe desconfianza por el futuro. Quien sabe si en diez años nos enfrentaremos a pensiones mitget.