"Aguantar sin contenido no tiene sentido". Es la idea que lanzó Gabriel Rufián, portavoz en el Congreso de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), cuando se le preguntó, el pasado miércoles, por la continuidad de la legislatura. Su palabras se quedaron retumbando en los pasillos de la cámara, con permiso de todas las que tienen que ver con los frentes judiciales que cercan al PSOE y, en particular, de las que se refieren al caso que afecta directamente expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El cuerpo de aliados que aún conserva Pedro Sánchez, cada vez más reducido, abona la idea de agotar el tiempo de la legislatura, pero no en blanco.PublicidadLo que un día fue el bloque de investidura nunca funcionó como un todo homogéneo, pero es cierto que de un tiempo a esta parte se ha resquebrajado por completo. El andamio sobre el que Sánchez sostuvo su segundo mandato es ahora más endeble que nunca. Está partido en tres. Por un lado, Junts per Catalunya y Podemos dan la legislatura por muerta; no esperan ya nada del PSOE. Por otro, el PNV quiere un adelanto electoral, pero no se cierra a una última reacción por parte del Ejecutivo. Por último, el resto de los socios habituales ponen sobre la mesa toda una serie de exigencias para que sostener a la coalición PSOE-Sumar sirva para algo. Piden "contenido", ¿pero cuál?La ley que justificaría sin suspicacias la continuidad del Gobierno es la de Presupuestos Generales. Después de no haberlos presentado en todo lo que llevamos de legislatura, el Ejecutivo ha encendido la maquinaria y ha anunciado que abrirá una negociación con los partidos necesarios para su aprobación. Fuentes de la dirección de algunas de esas fuerzas aseguran a Público que, por el momento, no hay "contactos oficiales" ni se ha intercambiado documentación. No pasa de anuncio. Sin embargo, es en lo que más ponen el acento fuentes del PNV en conversación con Público. ¿Prioridad de ahora hasta que finalice la legislatura? "Presupuestos", contestan.Una voz de Esquerra con mando en plaza plantea dos escenarios posibles. Uno, que el anuncio sobre los Presupuestos sea una simple estrategia electoral. "El PSOE traduciendo en lenguaje presupuestario su programa electoral para las próximas elecciones". Otro, que verdaderamente el Gobierno quiera sacar adelante las cuentas. "Si es así, negociaremos, claro". Es una sensación compartida por el común denominador de los aliados.Pero hay carpetas más allá de las cuentas públicas. Leyes que los aliados que todavía conserva el Gobierno saben que dormirían el sueño de los justos si, tras las próximas elecciones, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal se convirtieran en nuevos inquilinos de La Moncloa. Ahí, se lleva la palma la vivienda, pero también otros asuntos como la financiación autonómica, la ley mordaza, la quita de la deuda o las infraestructuras.PublicidadLa hoja de ruta de MoncloaEn La Moncloa, tal y como explican a Público, tienen su propia hoja de ruta. La principal prioridad es la ejecución de los fondos Next Generation y el cumplimiento del Plan de recuperación transformación y resiliencia. También apuntan que tratarán de culminar "políticas de vivienda en marcha" —sin especificar cuáles— y se comprometen a volver a subir el salario mínimo interprofesional el 1 de enero.En paralelo, para el Gobierno es importante "consolidar la recuperación de la normalidad y la convivencia en Catalunya", una de las principales misiones de Pedro Sánchez cuando se convirtió en presidente. La agenda europea es importante en ese sentido. No en vano, el TJUE dictará sentencia sobre la amnistía el 16 de julio. Mucho en juego. Además, fuentes del Ejecutivo recuerdan que "cada día que estamos en el Gobierno estamos evitando los recortes y los retrocesos que hará la derecha cuando llegue".Sumar y compañía: pocos meses para muchas leyesEs ya un tópico hablar de la vivienda como el gran tema pendiente de la legislatura. El que es uno de los máximos condicionantes de la vida de los ciudadanos no ha encontrado en la actual mayoría parlamentaria —en buena parte, por la acción de Junts y el PNV— una palanca de cambio. Tampoco el ímpetu necesario en la acción del Ministerio de Vivienda, tal y como critican, incluso, sus socios de Sumar. Por eso, desde el grupo parlamentario que lidera Verónica Martínez Barbero subrayan, como principal objetivo en los próximos meses, avanzar en "la regulación del mercado", que es la "herramienta eficaz para proteger a los inquilinos e inquilinas y contener los precios". Sin embargo, en estos momentos no existe en el Congreso la fuerza necesaria para grandes reformas en ese sentido y, por otro lado, el poder regional, copado en buena medida por el PP —y Vox—, está decidido a dinamitar las políticas gubernamentales con mención especial a la ley de vivienda.Además, hay cuatro leyes que tiene Sumar en danza por las que van a batallar: la reforma de las hipotecas REDAL, el embargo de armas a países incursos en procedimientos ante tribunales internacionales por delitos como el genocidio, la recuperación de la justicia universal y la culminación de despenalización de las las injurias a la corona y las ofensas religiosas, que pactaron PSOE y Sumar esta misma semana. Otra ley a la que dan importancia y que está en la pista de salida es la que introduce en el Código Penal las mal llamadas terapias de conversión sexual, cuyo destino se decidirá en el Congreso el próximo día 25 de junio. También creen que hay alguna posibilidad de que se desbloquee la derogación de la ley mordaza, que lleva varada en la Comisión de Interior desde noviembre de 2024. Es algo en lo que inciden mucho, también, Izquierda Unida (IU) y Comuns.PublicidadEl partido que lidera Enrique Santiago en el Congreso aprieta por los Presupuestos. "La legislatura debería terminar con las cuentas públicas actualizadas", afirman. Desde Comuns, recuerdan, también, la importancia del endurecimiento del control horario. En este caso, se trata de una medida que no tendría que pasar por el Congreso. Es suficiente con que el PSOE acceda a sacarla adelante en el Consejo de Ministros. Después de la derrota parlamentaria que supuso la votación para reducir la jornada laboral, el Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, busca un golpe de efecto en este tramo final.Alberto Ibáñez, de Compromís, añade que sigue bloqueada la ley del alquiler de temporada y habitacional. Además, como la otra diputada de los valencianistas, Àgueda Micó, que salió del grupo de Sumar y se insertó en el Mixto, remarcan la importancia de que salga adelante la reforma de la Ley Orgánica de Financiación Autonómica (LOFCA) y la quita de la deuda.ERC: toma posiciones para los PresupuestosSi se tiene que apurar la legislatura, ERC también quiere que sirva para esas dos cuestiones: LOFCA y condonación de la deuda. Es una de las máximas que emanaron de la reunión que mantuvo el presidente del partido, Oriol Junqueras, con el Grupo Parlamentario Republicano para templar los ánimos en el mismo —agitados por las idas y venidas de Gabriel Rufián— y establecer sus prioridades de cara a los próximos meses. Fuentes de los republicanos niegan que hayan empezado ningún tipo de conversación presupuestaria, pero toman posiciones. En privado, explican que las cuentas deberían contribuir a mejorar los transportes en Catalunya y también las infraestructuras industriales. El tiempo de negociación todavía no ha llegado —al menos, no de forma oficial—, pero todo apunta a que, a la vuelta de verano, el Ejecutivo la pondrá en marcha.EH Bildu: evadirse del "ruido" para "arrancar" medidasSi hay un partido que ha mantenido el mismo tono desde el inicio de la legislatura, ese es EH Bildu. Lo que proponen, en estos momentos, a la mayoría progresista y al Gobierno es tratar de dar la espalda al "ruido" y "arrancar" medidas en el tiempo que quede de legislatura más allá de que el próximo Ejecutivo vuelva a ser de perfil progresista o cambie de signo. No es poca cosa lo que sugieren, aunque parezca de Perogrullo: que el Congreso se evada del terremoto que hay fuera y se dedique a la principal de las funciones que le otorga la Constitución española, la negociación y elaboración de leyes.¿Cuáles? En eso coinciden con el resto de las izquierdas: derogación de la ley mordaza, una de sus principales preocupaciones (fue EH Bildu el partido que acordó con el PSOE registrar la iniciativa, aunque ahora esté paralizada); aprobar la ley —que están promoviendo ellos mismos— para prohibir la publicidad de pisos turísticos ilegales; completar algunas transferencias pendientes con Euskadi y avanzar en la nueva ley de secretos oficiales. En este caso, es un objetivo compartido con el PNV, aunque los de Aitor Esteban han perdido la confianza en el Gobierno y consideran que los Presupuestos son un clavo ardiendo; solo si el Ejecutivo los presenta podrá optar a que su relación con el PNV a nivel estatal recupere algo de pulso.BNG y Coalición Canaria: apurar sus agendas territorialesEl BNG resume en dos exigencias lo que espera desde este punto hasta que Sánchez decida convocar elecciones: implantación de las cercanías ferroviarias en Galicia y que se cumpla con la Ley de Dependencia y que el Estado asuma el 50% de la financiación. Este jueves, el Congreso vota otra de las tradicionales obsesiones del partido de Néstor Rego, la transferencia de la titularidad y competencias de la autopista del Atlántico (AP-9) a la región.PublicidadA pesar de que también han pedido un adelanto electoral o que Sánchez se someta a una cuestión de confianza, en Coalición Canaria no renuncian a que el final de la legislatura les sirva para que las islas puedan asumir una parte de la gestión de sus aeropuertos (algo que también reivindica, desde Sumar, Més per Mallorca, que ha llevado una ley sobre ello al Congreso aprobada en el Parlament Balear), que se actualice la compensación al transporte de mercancías para "abaratar la cesta de la compra de los canarios" o que se culminen los compromisos de ayudas a La Palma tras el volcán que asoló la isla en 2021.Podemos: "No se puede esperar nada del PSOE"Pero en la otra orilla del río hay formaciones que dan la legislatura por terminada; que, por unas razones u otras, no encuentran sentido a seguir empujando a un Gobierno que —en este caso, desde la perspectiva de Podemos— "ha decepcionado a la gente que le votó en 2023 y que esperaba que bajara el precio de la vivienda, que se reforzaran los servicios públicos o que se siguiera avanzando en feminismo". En conversación con este medio, afirman que "no se puede esperar nada del PSOE". Los morados colocan sus esfuerzos en "trabajar mano a mano con los movimientos sociales que pelean por conseguir nuevos derechos para que la izquierda recupere la capacidad de transformación". Más que tratar de reanimar la legislatura, lo que busca Podemos es dinamizar de nuevo el espacio a la izquierda del PSOE con Irene Montero a nivel estatal y con la recién anunciada candidatura de Ione Belarra en la arena madrileña. Con Junts parece todo perdido. No es descartable, como se ha visto en este último Pleno, que los de Carles Puigdemont puedan ofrecer sus votos para sacar adelante leyes concretas o decretos, pero no ofrecerán su mano para construir nada. En público y en privado, voces autorizadas del espacio se suman sin ambages a la tesis del PP de que Sánchez debe convocar elecciones. Está por ver, en cualquier caso, qué ocurre si el Gobierno presenta un proyecto de Presupuestos. Una negociación de ese calibre —la de las nuevas cuentas públicas siempre es la más jugosa de las negociaciones— podría insuflar oxígeno incluso a la relación con Junts, que vería una nueva oportunidad para obtener contrapartidas interesantes. Hay que tener en cuenta que el gobierno de Salvador Illa se encuentra ya en su ecuador y, aunque unos pasos por detrás que a nivel estatal, los tintes electorales irán inundando, poco a poco, la atmósfera política catalana. Nadie hace ascos a un buen paquete competencial.
Los aliados piden a Sánchez exprimir la legislatura: vivienda, 'ley mordaza' y los Presupuestos en el horizonte
Casi nadie se termina de fiar de que la negociación presupuestaria que proyecta el Gobierno vaya en serio, pero al mismo tiempo funciona como un clavo ardiendo para el nuevo curso político.











