Nueva York - Es inconcebible asimilar el hecho de que España llega a este Mundial sin una victoria en rondas de eliminación directa desde que derrotó a Holanda en la final de 2010 en Sudáfrica para estampar la primera estrella de campeón en su escudo.La Roja fue eliminada en fase de grupos mientras intentaba defender su título mundialista en 2014 y sucumbió —por la vía de los penales— en los octavos de final contra la anfitriona Rusia en 2018. Cuatro años después fue Marruecos en Catar.Su primer examen llega el lunes en Atlanta ante Cabo Verde, uno de los cuatro debutantes absolutos en este torneo ampliado a 48 equipos.“Lo del favoritismo es un poco un recurso literario ¿qué significa en el deporte? Te sitúa entre los posibles candidatos, pero solo gana uno”, comentó el seleccionador español Luis De La Fuente. “No recuerdo un Mundial con tantos candidatos reales. Nosotros andamos con mucha humildad... el de Cabo Verde es el partido más importante del Mundial e iremos paso a paso”. Consagrarse en la Eurocopa de 2024 hizo resurgir a España como potencia, conquistando su primer gran título desde que la generación dorada de sus virtuosos mediocampistas Andrés Iniesta y Xavi Hernández alzó tres copas sucesivamente: la Euro 2008, el Mundial 2010 y la Euro 2012.Preservando su sello de juego directo y vertical, una generación de nuevos talentos emergió para volver a la cima.La identidad de ese equipo partió del motor de Rodri Hernández, el volante del Manchester City que acabó recibiendo el Balón de Oro tras sus prestaciones en la Euro de Alemania.— Selección Española Masculina de Fútbol (@SEFutbol) June 14, 2026
España inicia su camino como favorita; Irán debuta en Los Ángeles
Dos selecciones con realidades opuestas arrancan su participación en la cita mundialista de Norteamérica









