El pasado 18 de noviembre de 2025 España empataba con Turquía en Sevilla y certificaba su clasificación para la fase final del Mundial. La 13ª consecutiva. Así acabó una fase de clasificación para el Mundial 2026 que comenzó el cuatro de septiembre con un triunfo por 0-3 ante Bulgaria. España, campeona de la Eurocopa, encaraba el torneo de Estados Unidos, Canadá y México con la vitola de favorito y en la segunda posición de la clasificación elaborada por la FIFA. La fase de clasificación fue prácticamente perfecta (12 puntos de 15) y el seleccionador, Luis de la Fuente, elaboró una lista de convocados con futbolistas que llegaban bastante justos en el aspecto físico, debido a las lesiones, a la gran cita. Son los casos de Lamine, Nico Williams, Víctor Muñoz o incluso Laporte o Rodri. España quedó encuadrada en el Grupo H, junto a Cabo Verde, Arabia Saudí y Uruguay. El estreno se produjo el 15 de junio en Atlanta frente a Cabo Verde, un equipo que debutaba en la Copa del Mundo y, en apariencia, bastante inferior a la campeona de Europa. España saldó el estreno con un discreto empate a cero. Las dudas se generaron en torno al rendimiento del equipo, mientras que se discutieron algunas decisiones de De la Fuente, como la inclusión de Gavi como interior zurdo y la ausencia de Olmo, con Pedri actuando de mediapunta. “No se puede dudar de este selección”, argumentó el seleccionador. Las críticas arrecieron sobre el rendimiento de España y el estado de forma de algunos de sus jugadores claves. Seis días después, también en Atlanta, España jugaba frente a Arabia Saudí. De la Fuente pudo contar ya con Lamine Yamal los 90 minutos, situó a Olmo en la mediapunta y Baena pasó a la banda izquierda. Un tanto de Lamine, dos de Oyarzabal y un último tanto en propia puerta de Hassan dieron a España un gran triunfo por 4-0. La clasificación estaba encarrilada, pero en el último partido de la fase de grupos esperaba un clásico, Uruguay, que se jugaba la vida. El 27 de junio, en Guadalajara, México, España ganaba por 1-0, gol de Baena, en un partido muy bronco. El conjunto hispano no brilló, pero supo competir para meterse en la fase de eliminatorias. En los dieciseisavos de final, España se enfrentó a Austria. Ya tocaba jugar sin red. La selección no tuvo problemas para vencer al cuadro centroeuropeo con un partido bastante solvente. Fue en Los Ángeles, el dos de julio, cuando dos goles de Oyarzabal y uno de Pedro Porro cimentaron el claro triunfo español (3-0). España estaba ya en los octavos de final, donde esperaba un rival de cuidado, Portugal. El mismo encuentro se jugó en el Mundial 2010, en la misma fase.El seis de julio, en Dallas, la escuadra de De la Fuente fue solvente, aunque le tocó sufrir un poco para apear a la potente selección ibérica. “Viva San Fermín”, gritó el navarro Mikel Merino, autor del tanto que dio el pase a España en el último minuto del partido después de una excelsa combinación entre Rodri, Fabián y Ferran. España ganaba 1-0, favorecida también por la lesión de Nuno Mendes, el mejor jugador de Portugal. Tras destronar a Cristiano, España se la vio en cuartos con Bélgica el 10 de julio, otra vez en Los Ángeles. De nuevo otro guiño a la historia. 40 años antes, en el Mundial de 1986, el equipo de jugadores como Señor, Butragueño, Míchel, Goicoechea o Julio Salinas, había sido eliminado en los penaltis. España, esta vez, fue superior, pero tocó sufrir. De la Fuente se la jugó metiendo a Fabián por Pedri y el andaluz respondió con el primer gol de España. De Ketelaere respondió con un remate de cabeza que significó el primer tanto en contra de todo el torneo para el combinado hispano. Le costó mucho a España derrotar a los belgas. Como ocurriera solo unos días antes, hubo suerte con la lesión de Courtois, el mejor jugador y portero del conjunto belga. Cubarsí, con una enorme personalidad, se lanzó al ataque y disparó sobre la meta del suplente Lammens. Era el minuto 88. Mikel Merino, otra vez, marcaba en el rechace (2-1). España estaba en las semifinales del Mundial. Lo que ocurrió en semifinales fue, simplemente, historia con letras mayúsculas. España regresó a Dallas para enfrentarse al que había sido hasta el momento el equipo de la competición, Francia. Esta vez no se sufrió, aunque también se lesionó un jugador de Francia, en este caso el central Saliba. Oyarzabal adelantó a los españoles con un tanto de penalti, cometido por Digne sobre Lamine Yamal. El segundo tiempo fue una auténtica oda al fútbol de España, que ofreció un juego arrollador para destrozar a Francia. Pedro Porro, después de un genial pase de Olmo, hizo el segundo. España se metía en la segunda final de su historia con la vitola de favorito, poniendo el punto final a un camino que comenzó con dudas, que fueron todas despejadas con victorias, buen juego, talento y goles.
El camino de España en el Mundial: de las dudas del estreno a la explosión de fútbol frente a Francia
La selección española empató en el primer partido ante Cabo Verde para luego avanzar con más resultados que juego hasta casi alcanzar la perfección en las semifinales








