Resulta más complicado de lo que parece imaginar el destino de España en su debut en el Mundial. Los pupilos de De la Fuente comienzan la aventura por conseguir su segunda estrella ante Cabo Verde, un rival que se estrena en el torneo. Jamás lo había disputado. Además, la roja luce la vitola de ser campeona de Europa y número dos del ranking FIFA, y llega al torneo con una impresionante racha de 30 partidos sin perder, la mejor de su historia, lo que invita a pensar aún más en su indiscutible favoritismo. Pero si uno abre los libros de historia, más sabios que el más avispado de los humanos, las dudas abren las alas para planear sobre el ambiente.

Que la selección española no ganara este lunes a Cabo Verde en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta se convertiría en una sorpresa monumental. Eso sobra decirlo. Pero los estrenos de la roja en los mundiales son del todo menos predecibles.

“La preparación física ha sido buena, pero en un Mundial es importante lo mental”, apunta Mikel MerinoLos hay para todos los gustos. Y no hace falta rebobinar demasiado para encontrar variedad. En el 2010, el camino hacia el título comenzó con una derrota ante Suiza (0-1). Cuatro años más tarde, en Brasil 2014, Holanda goleó a la selección española (1-5) en su debut, anticipando un adiós por la puerta de atrás del campeón. En su último debut, en cambio, el equipo de Luis Enrique firmaba su mejor resultado en un Mundial al barrer a Costa Rica (7-0) en Qatar. Cabo Verde pone hoy a prueba esta volatilidad.