Roberto RodríguezBarcelona 14/06/2026 13:16 Actualizado a 14/06/2026 13:48 Durante décadas el fútbol se ha diferenciado de los grandes deportes estadounidenses por la ausencia de pausas. Dos tiempos de 45 minutos, sin tiempos muertos, sin interrupciones publicitarias y con el juego fluyendo de manera casi ininterrumpida. Incluso la entrada del VAR hace ya varios años fue criticada por vulnerar esta máxima. Por eso las pausas de hidratación que están marcando el inicio del Mundial 2026, utilizadas por las cadenas estadounidenses para emitir bloques completos de publicidad, han encendido las alarmas.La polémica estalló durante el partido inaugural entre México y Sudáfrica. La cadena estadounidense Fox aprovechó una de las pausas de hidratación para emitir un bloque completo de publicidad, pero fue demasiado larga y el árbitro del encuentro, Wilton Sampaio, tuvo que hacer esperar a los jugadores porque la cadena FOX estaba emitiendo un corte comercial. Cuando la retransmisión regresó, el partido ya se había reanudado, por lo que los espectadores se perdieron algunos segundos de juego. Lo ocurrido fue especialmente significativo porque una de las grandes particularidades del fútbol siempre ha sido su resistencia a la lógica comercial que domina los deportes norteamericanos. Mientras la NFL, la NBA o el béisbol están construidos alrededor de constantes interrupciones que permiten insertar anuncios, el fútbol apenas ofrecía oportunidades para ello. Esta práctica está siendo habitual durante el Mundial. Por ejemplo, en el Estados Unidos-Paraguay.La crítica más contundente la ha lanzado Jürgen Klopp. El exentrenador del Liverpool denunció que el fútbol está siendo “secuestrado por ejecutivos atrincherados en oficinas con aire acondicionado” y calificó las pausas de hidratación como “una jaula dorada para los patrocinadores”.Las palabras del alemán resumen el malestar que se está extendiendo durante el torneo. La FIFA presentó los llamados cooling breaks como una medida destinada a proteger a los jugadores frente a las altas temperaturas. Sin embargo, cada vez son más las voces que consideran que el verdadero objetivo es abrir nuevas ventanas publicitarias.Las pausas de hidratación existen desde hace años en condiciones climáticas extremas, pero la FIFA las ha convertido en obligatorias durante el Mundial. Cada partido incluye dos interrupciones de aproximadamente tres minutos, una en cada tiempo. Para las cadenas de televisión representan una oportunidad extraordinaria. Para muchos aficionados, un precedente preocupante.Las críticas no proceden únicamente de Klopp. La exinternacional estadounidense Carli Lloyd reconoció abiertamente que “odia” estas interrupciones porque convierten el fútbol en un partido dividido en cuatro segmentos. El exjugador estadounidense Alexis Lalas ironizó en redes sociales con una frase que rápidamente se hizo viral. “Final del primer cuarto. México 1, Sudáfrica 0”.La controversia también coincide con otras decisiones que alimentan la percepción de que la FIFA está adaptando el torneo al mercado estadounidense. La final del Mundial contará con un espectáculo musical durante el descanso, algo inédito. El intermedio se ampliará hasta aproximadamente media hora para permitir una producción inspirada directamente en la Super Bowl.Para los defensores de estas medidas, se trata de una evolución dentro de un negocio que es global. Pero para sus detractores, la suma de todos estos cambios supone la desnaturalización del deporte y alimentan la sensación de que el fútbol está renunciando a algunas de las características que lo hacen único. Roberto Rodríguez Díaz (Salvatierra de Miño) es licenciado en Periodismo (UPSA) y máster por la BCNY (UB-CU). Trabaja en La Vanguardia desde 2008 donde ha cubierto desde el Mundial de Sudáfrica en 2010 hasta el Tour de Francia de 2025. Siguiendo al Espanyol desde 2020. En Twitter: @Roberto_roda
Las pausas de hidratación, una excusa para que las televisiones cuelen publicidad durante los partidos
Los aficionados se perdieron varios segundos del México-Sudáfrica por los anuncios
FIFA introduce pausas de hidratación obligatorias (3 min/tiempo) que las TV USA usan para publicidad, rompiendo la tradición futbolística de cero interrupciones. Señala cómo el fútbol se alinea al modelo USA de monetización agresiva: fragmentar para maximizar publicidad se convierte en norma global.











