A Virgil van Dijk no le gustan, muchos fanáticos han empezado a abuchearlas y para numerosos analistas son dañinas para el espectáculo en el Mundial: las pausas para hidratación, a mitad de cada uno de los periodos, están siendo uno de los momentos más comentados en este arranque del torneo norteamericano.

En total, esas pausas duran seis minutos en el cómputo del partido, en principio para ayudar a los jugadores en un torneo donde muchos partidos se juegan con elevadas temperaturas, pero muchos ven también un interés principalmente comercial porque las televisiones aprovechan para emitir anuncios publicitarios.

“Las pausas de hidratación resultan un poco curiosas“, dijo Van Dijk, capitán de Países Bajos, después de empatar 2-2 con Japón el domingo en Dallas, en un estadio con aire acondicionado.

“Estaba viendo casi todos los partidos hasta hoy y cada vez que se produce un corte comercial es un poco… Bueno, no es algo que me guste y creo que para los espectadores neutrales que estén mirando la televisión tampoco es algo agradable”, añadió.

También el domingo, los espectadores del triunfo sueco 5-1 sobre Túnez en Monterrey dejaron claro su malestar al abuchear sonoramente cuando llegó la pausa por hidratación en la primera parte.