Jaén (EFE).- Investigadores de la Universidad de Jaén (UJA) han fechado las primeras evidencias de huesos de aceitunas cultivados en la provincia de Jaén en el siglo I a.C, en yacimientos como El Cerro de la Atalaya en la Higuera de Arjona y en el Cerro de los Vientos en el Puente del Obispo.
El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén ha organizado las I Jornadas de Arqueología de la Olivicultura, que han sido el broche final al proyecto ‘¿Quién levantó los olivos? Arqueobotánica del Alto Guadalquivir’, financiado por la Fundación BBVA a través de sus becas Leonardo.
Los resultados obtenidos indican que la introducción del olivo en el Alto Guadalquivir estuvo estrechamente ligada al proceso de romanización, extendiéndose de forma gradual a medida que avanzaba la ocupación y organización del territorio.
Dataciones radiocarbónicas
Mediante dataciones radiocarbónicas se han podido fechar las primeras evidencias de huesos de aceitunas cultivados en la provincia de Jaén, que se sitúan en el siglo I a.C, en yacimientos como El Cerro de la Atalaya en la Higuera de Arjona y en el Cerro de los Vientos en el Puente del Obispo, aunque todavía se desconoce cuáles fueron los centros de producción en esos momentos.










