Murcia (EFE).- Los trabajos arqueológicos realizados en el yacimiento andalusí de San Esteban, uno de los conjuntos urbanos islámicos mejor conservados de la península ibérica, han permitido retrasar aproximadamente un siglo la fecha de inicio de su urbanización, según los primeros resultados de los sondeos actualmente en marcha.

Los hallazgos apuntan a que el desarrollo del arrabal comenzó entre finales del siglo XI y principios del XII, frente a las estimaciones previas que situaban su origen a comienzos del siglo XI.

La revisión cronológica se basa en materiales cerámicos recuperados en una antigua zona de vertedero sobre la que posteriormente se levantaron las primeras edificaciones.

Según ha explicado este lunes el director de las excavaciones, Clemente López Sánchez, la tipología de las piezas encontradas permite situarlas en ese periodo, aunque su datación definitiva deberá confirmarse mediante análisis científicos.

Entre los restos destacan fragmentos de vajilla decorada con motivos característicos de tradición califal con tonos verdes y rojos que se producían en los siglos X y XI, misma época de la que data un candil de barro, también hallado en la escombrera.