"No me pod�a imaginar que tuviera ese don. Nos casamos en 1961 y un mes despu�s nos fuimos a pintar a Guardamar del Segura, en Alicante. Me enamor�, me pareci� que ten�a una gracia para pintar maravillosa. No se parec�a nada a nosotros, era una pintura hecha con m�s naturalidad, con m�s desprendimiento, no ten�a el deseo de hacer much�simos detalles, pero captaba la luz y algo del alma de las cosas, para m� fue un descubrimiento extraordinario".As� recordaba hace unos a�os Antonio L�pez (Tomelloso, 1936), en un documental para RTVE, el descubrimiento del talento art�stico de Mar�a Moreno (Madrid, 1933-2020), la mujer que lo acompa�� en los grandes acontecimientos personales y art�sticos de su vida, la mayor parte del tiempo a la sombra, oculta, y que �l defini� como una de sus mayores inspiradoras. Una mujer discreta, t�mida, entregada a su familia (tuvieron dos hijas, Mar�a y Carmen) pero que nunca abandon� ni la docencia, en varias etapas de su vida, ni su verdadera pasi�n: la pintura. "Mari no ten�a ninguna ambici�n", contin�a L�pez, "nosotros s� quer�amos ser pintores ante los dem�s, Mari pintaba porque le gustaba, ten�a un nivel de exigencia muy alto, era una persona muy honesta y le parec�a que no acababa las cosas como a ella le gustaba acabarlas. Pero ten�a una forma muy luminosa de inteligencia".Para saber m�sLas cuatro esquinas. Una foto con mucha novela dentroRedacci�n:
Mar�a Moreno, la desconocida pintora que enamor� a Antonio L�pez
"No me pod�a imaginar que tuviera ese don. Nos casamos en 1961 y un mes despu�s nos fuimos a pintar a Guardamar del Segura, en Alicante. Me enamor�, me pareci� que ten�a...











