Las 121 cartas de la pintora que recopila la editorial Renacimiento, algunas inéditas, muestran la capacidad de autopromoción de la artista

Querida Maruja: lo has conseguido. Has pasado a la posteridad. Seguramente, Maruja Mallo estaría encantada de recibir una carta con ese mensaje. Le gustaría conocer la relevancia que ha alcanzado su figura en la actualidad ya que uno de sus objetivos vitales fue que se reconociera su importancia como artista. Quería triunfar. No es una conjetura, solo hay que leer sus misivas para concluir que trabajó para construirse una identidad y que su obra fuera valorada y expuesta en los principales museos y galerías del mundo y por los agentes artísticos más importantes. Accedió a todos, como se puede comprobar en el libro que ahora publica la editorial Renacimiento, Cartas de Maruja Mallo, la recopilación de las epístolas, muchas de ellas inéditas, de la artista que protagoniza la gran exposición Maruja Mallo. Máscara y compás, que se puede ver en el Museo Reina Sofía hasta el 16 de marzo. Y el libro matiza bien el título: “De Maruja”, no a Maruja, una preposición que indica que ella no conservó muchas, las que se conocen son las que atesoraron sus destinatarios, las escritas de su puño y letra, bueno, también las hay mecanografiadas.