El 21 de febrero de 2023, y tras tres años de trabajo, se cerró en el cementerio de San Fernando de Sevilla la fosa común franquista de Pico Reja, la mayor abierta en España en ese momento y la más importante en Europa occidental desde la de Srebrenica en Bosnia Herzegovina tras la guerra de los Balcanes. Ahora, más de seis años después de que se empezara a excavar, el ADN ha conseguido por fin ponerle nombre y apellidos a la primera de las 1.786 víctimas de la represión que comandó el general golpista Gonzalo Queipo de Llano: se llama José León Trejo, un sevillano que tenía 56 años cuando lo arrancaron de su casa en pijama para no volver nunca. Era catedrático de instituto de Francés y fue concejal en el Ayuntamiento hispalense durante el periodo republicano.

La confirmación le llegó a uno de sus nietos, Fernando Sarmiento, hará un par de meses, después de otra llamada que abrió un periodo de incertidumbre porque sí, había coincidencia genética, pero había que hacer pruebas complementarias. ¿La razón? Además de a José, fusilaron a otros dos hermanos León Trejo, también docentes, uno de los cuales (Manuel) también se cree que está en Pico Reja. La tumba del tercero se ubica en el municipio sevillano de Castilblanco de los Arroyos: se llamaba Joaquín y es el bisabuelo de los actores Paco y María León.