La situación denunciada hace unos meses por las familias del Instituto Joan Brossa, que alertaron de graves problemas estructurales en el centro, entre ellos semanas sin agua corriente, ascensores fuera de servicio y la instalación de lavabos portátiles, parece que no es un caso aislado. Varias comunidades educativas de Barcelona denuncian carencias estructurales, problemas de mantenimiento y la falta de respuesta por parte de las administraciones responsables. Las quejas van desde lavabos deteriorados y patios pendientes de reforma hasta temperaturas que superan los límites recomendados dentro de las aulas.PublicidadEn la Escola de les Aigües, en el distrito de Horta-Guinardó, las familias sitúan el estado de los lavabos como la principal preocupación. Viviana, miembro de la Asociación de Familias de Alumnos (AFA), explica en declaraciones a Públic que se trata de una problemática que se arrastra desde hace tiempo y que afecta directamente al día a día de los alumnos. Según relata, los lavabos son antiguos, con puertas que no cierran correctamente o que se atascan, baldosas rotas y problemas de iluminación."¿El lavabo funciona? Sí, claro. ¿Es un lavabo decente? No", resume la representante de las familias. La situación es especialmente preocupante entre los alumnos más pequeños. Según explica, "algunos niños evitan ir al lavabo porque se sienten inseguros o incómodos en estos espacios".Las familias remarcan que el problema va más allá de cuestiones puntuales de limpieza o reposición de material. Consideran que se trata de una deficiencia estructural que requiere una reforma integral. "Hay una diferencia entre que falten jabón o papel y que los niños no quieran utilizar el lavabo porque está viejo y deteriorado", señala Viviana. Aunque desde la escuela se han explorado vías de financiación, incluyendo proyectos participativos e iniciativas vinculadas a la reforma de los espacios con perspectiva de género, las familias lamentan que ninguna de estas opciones haya permitido abordar el problema de fondo.La percepción de la AFA es que existe un vacío de responsabilidades entre las competencias del centro y el Consorcio de Educación, ente público del que depende el mantenimiento del centro. Según explican, el presupuesto ordinario del que dispone la escuela permite asumir pequeñas reparaciones o incidencias puntuales, pero resulta insuficiente para afrontar una renovación completa de los lavabos. "El presupuesto sirve para arreglar un grifo, pero no para reformar todos los lavabos de la escuela", resume la portavoz.PublicidadDesde el Consorcio de Educación de Barcelona aseguran que las intervenciones se planifican a partir de criterios técnicos y objetivos y que actualmente se hace seguimiento de la situación de los lavabos de la Escola de les Aigües. El organismo afirma que se están valorando las actuaciones necesarias dentro de la planificación ordinaria de mantenimiento y mejora de los equipamientos educativos. En cuanto a las incidencias concretas denunciadas, como las puertas que no cierran correctamente, indican que ya se ha activado el servicio de mantenimiento y que el técnico asignado al centro tiene conocimiento de la situación y actuará "próximamente".Bajada de matriculaciones por el estado de la escuelaEn la Escola Àngels Garriga, en el distrito de Horta-Guinardó, las familias denuncian un conjunto de carencias que, según aseguran, afectan tanto a la calidad de los espacios educativos como a la percepción que las nuevas familias tienen del centro. De hecho, consideran que el estado de las infraestructuras es una de las causas de la bajada de matriculaciones registrada este curso.Una de las reivindicaciones principales es la transformación del patio escolar. Según explica Anna, miembro de la AFA, en declaraciones a Públic este espacio obtuvo una puntuación de 20 sobre 100 "en las evaluaciones del propio Consorcio", una calificación que, según las familias, sitúa el patio entre los que requerían una actuación prioritaria. Aunque en diferentes espacios de participación institucional se les comunicó que la reforma se haría en el año 2027, aseguran que "no hay ninguna información concreta sobre el calendario ni sobre el inicio de los trabajos".PublicidadLas familias denuncian también problemas relacionados con la seguridad y el mantenimiento. Las rejas del patio presentan desperfectos que, según explican, se reparan provisionalmente con bridas. Además, el centro sigue sufriendo goteras cada vez que llueve, una situación que hace años la denuncian sin que se haya resuelto definitivamente.Las familias de la escuela Àngel Garriga también reclaman una segunda salida de emergencia que conecte directamente con el espacio conocido como "La Muntanyeta", un solar adyacente al centro. Consideran que esta nueva vía de evacuación facilitaría una salida más rápida y segura en caso de emergencia. También reivindican desde hace años la transformación de este descampado en un espacio verde y de juego para el barrio, sobre todo tras la pérdida de otras zonas de recreo cercanas.La AFA también lamenta la pérdida de espacios educativos dentro del mismo centro. Este curso, explican, la escuela ha dejado de disponer del aula de laboratorio porque "se ha destinado a otros usos vinculados a la función de centro de referencia del barrio". Las familias cuestionan esta decisión en una escuela de "dimensiones reducidas donde cada espacio disponible es muy valioso".Temperaturas por encima de las permitidas Otro de los grandes focos de preocupación es el impacto de las altas temperaturas dentro de la escuela, una problemática que sufren centros de prácticamente toda Catalunya y que se ha agravado en los últimos años con la crisis climática. Según datos recogidos por la misma comunidad educativa, hace unas semanas, se registraron temperaturas de hasta 40 grados centígrados en el exterior de la escuela. Las familias explican que hace tiempo que reclaman la instalación de un toldo para generar sombra, una actuación que les había sido anunciada antes del verano pero que todavía no se ha materializado."El año pasado llegamos a registrar 35 grados dentro de las aulas, este año vamos por el mismo camino", alerta Anna. Las familias recuerdan que la normativa estatal establece que los espacios dedicados a actividades sedentarias deberían mantenerse entre los 17 y los 27 grados. Ante esta situación, la escuela participa en iniciativas de denuncia y sensibilización impulsadas por entidades ecologistas como Greenpeace para visibilizar los efectos del calor en los centros educativos y reclamar medidas urgentes de protección para el alumnado.Las familias consideran preocupante que el centro no esté previsto dentro de las primeras fases del Plan Clima Escuela Barcelona. Mientras tanto, aseguran que continúan acumulándose problemas que agravan el confort térmico, como persianas averiadas "que no se pueden reparar fácilmente porque requieren intervenciones exteriores al edificio".PublicidadEn el caso de la Escuela Àngels Garriga, el Consorcio de Educación confirma a Públic que está prevista una transformación integral del patio durante el próximo año, con una inversión de 220.000 euros, así como una actuación de mejora cromática del edificio presupuestada en 150.000 euros.En cuanto a la demanda de una nueva salida de emergencia, el Consorci asegura que se ha estudiado esta posibilidad pero que las características técnicas del edificio dificultan mucho la ejecución. Como alternativa, afirma haber mejorado las condiciones de la actual salida de emergencia mediante la adecuación del rellano exterior.Respecto al estado general del equipamiento, el organismo subraya que la escuela Àngels Garriga obtuvo una puntuación del 70% en la auditoría que evalúa la conservación de los edificios escolares, una valoración que, según indica, la sitúa dentro de la media tanto del distrito como del conjunto de la ciudad.PublicidadEl Plan Clima Escuela BarcelonaEn relación con el calor en las aulas, el Consorci recuerda que Barcelona despliega actualmente el Plan Clima Escuela Barcelona, un programa que prevé climatizar 170 centros educativos públicos entre los años 2024 y 2029 con una inversión superior a los 100 millones. "El objetivo es garantizar que las temperaturas interiores no superen los 26 grados normativos mediante sistemas de aerotermia, ventilación mejorada y producción de energía renovable", afirman fuentes del ente.Las familias consultadas consideran que muchas de las necesidades que denuncian afectan a cuestiones básicas de confort, seguridad y dignidad de los espacios educativos de escuelas públicas y que, mientras las reformas estructurales siguen pendientes, son los alumnos quienes conviven diariamente con las consecuencias de un mantenimiento que consideran insuficiente.