ACCIONA Energía es pionera en el sur de Europa en impulsar esta tecnología renovable de generación eléctrica que aporta estabilidad a la red y es neutra en emisiones de CO₂
La biomasa es una fuente de generación de energía renovable que emplea materia orgánica como combustible, principalmente residuos sólidos forestales (ramas, poda, serrín…) y agrícolas (huesos de aceituna, cáscaras, paja…). Actualmente, la biomasa aporta cerca del 2% de la electricidad generada en España —un porcentaje todavía bajo en el mix energético—, por lo que están todavía entre las renovables menos conocidas por los ciudadanos.
Sin embargo, la biomasa tiene grandes beneficios: impulsa el desarrollo rural, genera muchísimo empleo – tanto de forma directa como a través de la cadena de suministro, y contribuye a la prevención de incendios forestales. Además, constituye una tecnología neutra en carbono, porque sus emisiones de CO₂ (que es biogénico, ya que proviene del ciclo atmosférico, no del geológico, como los combustibles fósiles) se equilibran con las absorbidas por los vegetales usados como materia prima durante su crecimiento.
Unas ventajas que ACCIONA Energía supo detectar ya en 2002, cuando puso en marcha su primera planta de biomasa en Sangüesa (Navarra), que se ha convertido en una referencia en el sector y a la que ha sumado otras tres instalaciones en nuestro país: Miajadas (Cáceres, 2010), Briviesca (Burgos, 2010) y la más reciente y de mayor tamaño, Logrosán (Cáceres), operativa desde finales de 2025.











