Madrid (EFE).- Las medidas de prevención contra el fuego son múltiples y cada año se suman proyectos con medidas como la retirada planificada de biomasa o de ramas viejas de los montes, el uso de rebaños con collares GPS para controlar su limpieza o realizar prácticas agronómicas que convierten los cultivos en cortafuegos.
El año pasado en España ardieron más de 350.000 hectáreas y frente a las altas temperaturas que se esperan en verano, el Gobierno aprobó esta semana un plan contra los incendios forestales.
Un hidroavión, durante las labores de extinción de un incendio. EFE/JUANJO MARTIN
Durante el verano es cuando tienen lugar los fuegos más virulentos y por eso ingenieros agrónomos, agricultores, fundaciones e instituciones trabajan juntos en técnicas para reducir su energía como medida de prevención durante el año.
Limpiar las ramas viejas y proteger el margen de los viales







