No habían pasado tres años de los apocalípticos incendios en la Sierra de la Culebra (Zamora), pero a lo largo de la primera mitad de 2025 el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ya defendía una apuesta de futuro segura: Castilla y León, líder en innovación forestal.

Primero a mediados de febrero en Bruselas, durante la sesión inaugural de un taller organizado por el proyecto OptFor-EU de la UE cuyo propósito es explorar cómo los bosques deben adaptarse y pueden mitigar el cambio climático. El consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones Fernández, cuestionado en 2022 y ahora, explicó que su región era la tercera más grande de Europa, la más grande de España y que contaban con tres millones de hectáreas de bosque que cubrían la mitad del territorio de la comunidad (no queda claro si tenía en cuenta los dos millones de bosque bajo). Además de referirse a la necesidad de regular la actividad micológica, potenciar la resinera o buscar alternativas a las plagas que afectan al piñón y la castaña, expuso que uno de los vectores de la innovación puntera de la región era “el desarrollo de sistemas integrales de gestión de los grandes incendios forestales”. A finales de mes, el consejero ofreció una rueda de prensa para presentar dos proyectos que abordan el problema del minifundismo —clave para hacer rentables los bosques, dio los datos— y que habían recibido 13 millones de la UE. Titular de la nota oficial: Castilla y León lidera la innovación forestal en Europa.