¿De contar nubes, en su retiro como ex presidente del Gobierno, a contar billetes de dudosa legalidad? Nadie en el PSOE quiere aún creer que haya nada “turbio” en torno a la figura de José Luis Rodríguez Zapatero, al que muchos dirigentes y militantes socialistas tenían por el último gran referente ético y moral que les quedaba. Por eso, el auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que imputó al ex presidente del Gobierno ya fue recibido por todos ellos como un “duro golpe”, sobre todo moral. La tasación por valor de 1,3 millones de euros de las joyas que Zapatero guardaba en una caja fuerte en el despacho que el PSOE le proporcionó en la calle Ferraz, incautadas durante el registro efectuado por la unidad central operativa (UCO) de la Guardia Civil el pasado 19 de mayo, han generado ahora una enorme “incomodidad” entre los socialistas, según reconocen.Y todos están a la espera de que el ex presidente pueda aclarar el origen de estas joyas, y que no implican ninguna ilegalidad, en la comparecencia en la que está citado Zapatero la próxima semana –los días 17 y 18 de junio- para declarar como investigado ante el juez Calama por el caso del rescate a la aerolínea Plus Ultra. “Esperamos escuchar sus explicaciones”, alegan. E insisten en priorizar la “presunción de inocencia” del ex presidente.En la Moncloa y Ferraz insisten no obstante en mantener su confianza “absoluta” en la “inocencia” del ex presidente, y se muestran dispuestos a defender el “buen nombre” de Zapatero, tal y como demandó Pedro Sánchez en cuanto estalló el caso. Y también a resistir la presión política del Partido Popular y la ultraderecha de Vox, ahora redoblada ante la tasación de las joyas del ex presidente, a las que ya atribuyen un origen ilícito.El propio Zapatero, cuando fue imputado por el juez el pasado 19 de mayo, difundió un vídeo en el que aseguró que toda su actividad pública y privada se desarrolló siempre “con absoluto respeto a la legalidad”, y anunció inmediatas explicaciones ante la prensa para defenderse de todas las sospechas de presunto tráfico de influencias y mordidas que le atribuía el auto judicial. Su estrategia de defensa, no obstante, le obligó a demorar todas sus explicaciones hasta que compareciera ante el juez Calama, una cita inicialmente prevista para el pasado 2 de junio.Pero el juez aceptó aplazar esta comparecencia hasta los próximos 17 y 18 de junio, ante la enorme extensión del sumario del caso que había de analizar la defensa jurídica del ex presidente. Y como solo Zapatero puede dar las explicaciones oportunas para tratar de defenderse ante estas acusaciones, designó entre tanto al sociólogo Luis Arroyo –quien fuera director de gabinete en su secretaría de Estado de Comunicación, actual presidente del Ateneo de Madrid-, como su portavoz oficioso.Y fue Arroyo quien, ante las joyas intervenidas en el despacho que utilizaba Zapatero, trató de desmentir algunas valoraciones de las mismas que ya se estaban publicando en los medios, superiores al millón de euros, para advertir que su valor sería de apenas “entre 30.000 y 50.000 euros”.Ante la tasación oficial de las joyas encargadas por el juez –realizada por la joyería Ansorena, con la colaboración del Instituto Gemológico Español-, que ha disparado su valor real hasta los 1,3 millones de euros, el propio Arroyo ha reconocido este viernes su error. “Pido perdón en mi propio nombre por haber inducido a error sobre el valor de las joyas del presidente Zapatero”, ha admitido.Según el atestado del registro policial, la propia secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, habría atribuido el origen de las joyas a la herencia familiar de la mujer del ex presidente, Sonsoles Espinosa, y a otros “regalos de viajes”.A la vista de la elevada tasación de las joyas de Zapatero, el juez Calama ha abierto este mismo viernes una pieza separada para investigar al ex presidente por presuntos delitos contra la Hacienda Pública y contrabando, que se suman a los supuestos delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales en la causa por el rescate de Plus Ultra. Una decisión que, por lo pronto, complica el horizonte judicial de Zapatero. Y que también aumenta, aún más, la inquietud interna en el PSOE.En Ferraz, en todo caso, ha llamado la atención que el juez no se haya esperado al próximo miércoles, para que el propio Zapatero en su comparecencia en la Audiencia Nacional le pudiera explicar la procedencia de estas joyas, y haya decidido ya imputarle de antemano dos nuevos delitos debido a que su origen “no está justificado en estos momentos”.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997
Las joyas de Zapatero, tasadas en 1,3 millones de euros, generan enorme incomodidad en el PSOE
En la Moncloa y Ferraz mantienen su confianza en la inocencia del ex presidente del Gobierno, ante su comparecencia la próxima semana frente al juez Calama: “Esperamos escuchar sus explicaciones”











