NoticiaJosé González, especialista en procesos de duelo, señala que la sociedad suele dar la espalda a la muerte y a las emociones asociadas a la pérdida.Síguenos y léenos en Google DiscoverDesde la infancia muchas personas son educadas para mantenerse alejadas de la realidad de la muerte. Foto: Imagen generada por IA.PERIODISTA12.06.2026 08:57 Actualizado: 12.06.2026 08:57

La tendencia social a evitar hablar de la muerte y a reprimir emociones como la tristeza puede complicar la forma en que las personas afrontan las pérdidas.El fenómeno fue explicado por el psicólogo especializado en duelo José González en una entrevista concedida a 'Europa Press Infosalus' con motivo de la publicación de su libro 'La tristeza se cura'. LEA TAMBIÉN De acuerdo con González, desde la infancia muchas personas son educadas para mantenerse alejadas de la realidad de la muerte. Es habitual que se evite hablar del tema con los niños y que, en contextos como los funerales, se transmita la idea de que el dolor debe expresarse de forma contenida y breve.El especialista sostuvo que el duelo forma parte de una experiencia universal y recordó que los seres humanos son conscientes de su propia mortalidad. Este proceso con un péndulo que oscila entre momentos más difíciles y otros más llevaderos. Foto:istockA su juicio, emociones como la tristeza cumplen una función necesaria para procesar una pérdida, aunque actualmente suelen interpretarse como algo que debe evitarse o corregirse rápidamente.En la entrevista, explicó que durante el duelo suelen coexistir dos dinámicas. Por un lado, aquellas actividades, personas o espacios que ayudan a mantener el vínculo con la vida y la esperanza. Por otro, los recursos que permiten conectar con emociones como la tristeza, la rabia, el enfado o la culpa derivadas de la pérdida.González comparó este proceso con un péndulo que oscila entre momentos más difíciles y otros más llevaderos. Según señaló, esta alternancia resulta necesaria para que la persona pueda adaptarse a la nueva realidad y evitar que el sufrimiento quede estancado. LEA TAMBIÉN La importancia del acompañamientoEl psicólogo también advirtió que, en algunos casos, la sensación de soledad tras una pérdida puede resultar tan dolorosa o incluso más que la pérdida misma. Entre los llamados 'duelos secundarios' mencionó la decepción que puede surgir cuando determinadas personas no ofrecen el apoyo esperado, así como la aparición inesperada de ayuda por parte de quienes no se esperaba.Entre los errores más frecuentes al acompañar a alguien en duelo, destacó la tendencia a intentar frenar o evitar la expresión emocional. En lugar de cambiar de tema, recomendó favorecer las conversaciones sobre la persona fallecida, sus recuerdos, anécdotas y aspectos de su vida, como una forma de facilitar la elaboración de la pérdida.Según relató, en su práctica clínica suele proponer a los pacientes que escriban los títulos de diez capítulos de la vida de la persona que han perdido, una actividad orientada a reconstruir y recordar quién era realmente.El especialista defendió la necesidad de afrontar la realidad de la muerte en lugar de ignorarla. Foto:iStockUn proceso de honestidad y aceptaciónGonzález definió el duelo como un trabajo de honestidad, tanto con la memoria de quien ya no está como con uno mismo. Explicó que las pérdidas significativas suelen modificar la manera en que las personas perciben el mundo y pueden despertar sentimientos de vulnerabilidad o de injusticia.El especialista defendió la necesidad de afrontar la realidad de la muerte en lugar de ignorarla. Afirmó que reconocer el carácter finito de la vida puede ayudar a valorar con mayor claridad aquello que se considera importante.Asimismo, insistió en que la tristeza debe tener espacio para manifestarse. Según explicó, impedir o interrumpir constantemente el llanto puede dificultar la recuperación emocional, mientras que permitirse sentir y expresar el dolor suele generar una sensación posterior de alivio.El psicólogo señaló además que numerosos cuadros de ansiedad o depresión pueden estar relacionados con procesos de duelo que no se han elaborado adecuadamente, debido a que las personas no han encontrado oportunidades para reconocer y procesar la pérdida. LEA TAMBIÉN Finalmente, recordó que el duelo no se limita a la muerte de un ser querido. También puede aparecer tras una ruptura de pareja, la pérdida de la salud, cambios migratorios, el fin de una amistad, proyectos truncados o la muerte de una mascota. En este sentido, subrayó que aprender a afrontar las pérdidas forma parte de la experiencia humana desde las primeras etapas de la vida.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.