Mientras continúa la polémica por las declaraciones de los últimos días del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso sobre el calor que sufren las niñas y niños de la región en las aulas de los colegios, un grupo de ayuntamientos ha tomado nota de lo que las asociaciones llevan años reclamando y actúan para llegar donde la Comunidad de Madrid no lo hace. Independientemente de su signo político, consistorios como el de Rivas-Vaciamadrid, con una coalición de izquierdas, o el de Torrejón de Ardoz, del PP, han puesto dinero de las arcas municipales para tratar de paliar una situación que afecta directamente a la salud de los más pequeños, a pesar de que las competencias son autonómicas.
La polémica comenzó hace ya una semana cuando la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, explicaba las actuaciones del Ejecutivo madrileño ante las críticas por la falta de climatización en las aulas de cara a los últimos meses antes de verano. Aseguró que en este curso se había hecho una “inversión de casi 18 millones de euros solo en climatización”, como la instalación de toldos y zonas de sombra. “Pero, lógicamente, cuando hace calor, hace calor”, añadía, una frase que intentó ser defendida por su compañero, el consejero de Cultura, Mariano de Paco, durante el pleno en la Asamblea de Madrid, donde dijo que las altas temperaturas también podían ser “fuente de inspiración”. Pero parece que cada año más ayuntamientos se suman a tomar medidas en las escuelas.














