Dos mazazos así no podían salir gratis al PSOE, y no están saliendo gratis. La imputación por presunto tráfico de influencias del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, un histórico referente socialista, y el estallido del caso Leire Díez, con agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil doce horas en Ferraz buscando pruebas de una supuesta trama para desestabilizar procesos judiciales, están pasando factura al partido de Pedro Sánchez. No solo está perdiendo apoyos, con una caída de la estimación de voto que el barómetro del CIS de este jueves cifra en casi 5 puntos. Además, los escándalos van acompañados de un deterioro de la opinión social sobre el jefe del Ejecutivo y de un incremento de la inquietud de sus electores por la corrupción.Entre el barómetro del CIS anterior, con 4.000 entrevistas previas a las sacudidas de Zapatero y Leire Díez, y el de este jueves, con igual número de entrevistas pero después de que la actualidad quedara marcada por ambos casos, el porcentaje de encuestados que votaron al PSOE en las generales de 2023 que consideran que “la corrupción y el fraude” es uno de los tres principales problemas del país se ha disparado hasta quedar cerca de triplicarse. En concreto, ha pasado del 5,9% al 16,5% en un solo mes. Los datos del CIS muestran que los votantes de derechas tienen una percepción de mayor gravedad de la corrupción, lo cual concuerda con una regla demoscópica: los electores dan más importancia a la quiebra de las normas cuando la cometen los partidos que no son de su cuerda, en este caso la formación que lidera Pedro Sánchez. No obstante, lo relevante del panorama que muestra el barómetro es que en la base del PSOE, el partido al que más afectan los casos con mayor impacto ahora, sus efectos han sido comparativamente superiores. “Claramente, el electorado que se está sintiendo más interpelado por estos casos [de corrupción] es el del PSOE”, expone Víctor Pérez Guzmán, director del centro de investigación Ateneo del Dato, que trabaja actualmente en un barómetro, cuya publicación está prevista para la semana que viene, que muestra que uno de cada tres votantes del PSOE en las generales de 2023 considera a este partido como el más afectado por la corrupción.En cuanto a Sumar, la subida de la inquietud por la corrupción de quienes apoyaron a Yolanda Díaz en 2023 también es mayor que entre quienes respaldaron a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, si bien partiendo de más abajo.En el conjunto de la población, el porcentaje de quienes ven la corrupción uno de los tres principales problemas asciende del 9,1% al 18,4%. En solo un mes, ha pasado de ser el décimo problema más citado entre los tres más serios a ser el cuarto, a solo 5 décimas de la inmigración (18,9%), también a menos de un punto de las dificultades económicas (19,2%) y solo lejos de la vivienda (41,5%). La opinión sobre SánchezEntre mayo y junio, empeoran para Sánchez varios indicadores de los que los estrategas de los partidos suelen estar muy pendientes. Su valoración cae de 4,59 a 4,21 puntos, aunque el presidente sigue por delante de su principal adversario, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo (3,79). El porcentaje de encuestados que declaran tener “mucha” o “bastante confianza” en el secretario general socialista también desciende, del 35,8% al 31,1%, aunque otra vez sigue por encima de Feijóo (20,3%). Entre los votantes socialistas, quienes confían en su líder todavía son mayoría, pero también hay una bajada significativa antes y después de los movimientos de los jueces José Luis Calama en el caso Plus Ultra y Santiago Pedraz en el caso Leire Díez: del 70% al 62,9%. En cuanto a quienes prefieren a Sánchez como presidente, en solo un mes caen del 29,4% al 25%. También sigue por delante de Feijóo (13,4%), todo ello con datos del CIS.Menos impacto que CerdánA la vista de los números, al PSOE le quedan dos posibles consuelos. El primero, que Sánchez mantiene ventajas significativas sobre Feijóo en los principales indicadores de liderazgo. El segundo, que el destrozo por los escándalos que han tenido como protagonistas a Zapatero y Leire Díez es algo menor que el provocado en junio de 2025 por el informe de la UCO que implicaba a Santos Cerdán, entonces secretario de Organización del PSOE, en un caso de supuestas mordidas a cambio de obra pública. Haciendo la media de los barómetros de 40dB. y el CIS antes y después de los escándalos de Cerdán en 2025 y de Zapatero y Leire Díez ahora —este también implica a Cerdán—, se observa que la caída en estimación de voto fue algo más pronunciada entonces (del 32,05% al 27%) que hoy (del 32,3% al 29,5%). Es más, el porcentaje de los votantes socialistas que consideraban la corrupción uno de los tres principales problemas era mayor en julio de 2025 (26%) de lo que lo es en junio de 2026 (16,5%). Las revelaciones de hace un año añadían el factor agravante de unos audios que desvelaban un machismo en las antípodas del discurso del partido, lo que elevó el castigo del electorado femenino. —A ti te gusta más Ariatna —le decía Koldo García a José Luis Ábalos en una de las grabaciones.—No sé, la Carlota se enrolla que te cagas —respondía Ábalos.Lo oyeron millones de personas, como estas semanas millones han especulado —hasta que una tasación ha cifrado su valor— sobre el valor de las joyas requisadas a Zapatero, de las que las fotos llevan semanas circulando, también puestas al servicio de memes contra el expresidente. De momento, el efecto demoscópico negativo de esto último se presenta algo menor, pero está por ver qué impacto tiene lo que vayan deparando ese y otros casos judiciales que afectan al PSOE. Pérez Guzmán, de Ateneo del Dato, no ve motivos para que en el PSOE vean el vaso medio lleno por comparación. “La bajada es significativa. Está claro que la corrupción le está haciendo daño”, señala.
Zapatero y Leire Díez disparan la preocupación por la corrupción entre los votantes del PSOE
Quienes sitúan el fraude entre los tres mayores problemas del país casi se triplican en el electorado socialista. Cae la confianza en Sánchez, aunque sigue superando a Feijóo. El golpe al PSOE es menor que tras la caída de Cerdán, según el CIS y 40dB.










