Ning�n gobernante de ning�n pa�s cuya selecci�n nacional participa en el campeonato est� tan necesitado de un respiro como Pedro S�nchez. Si las cosas le van bien a la Selecci�n, el presidente contar� con unos 20 d�as para rebajar la tensi�n en el Parlamento y en los juzgados.Los gobernantes llevan desde la antigua Roma recurriendo al 'Panem et circenses' que denunciaba el sat�rico Juvenal en el siglo I d.C. Se trataba de mantener al personal embobado y d�cil, y as� evitar que se metiese en pol�tica. Hoy en d�a el m�ximo proveedor de pan y circos a los c�sares contempor�neos es Giovanni Infantino, el dirigente deportivo suizo italiano que preside la FIFA desde hace una d�cada.La Copa Mundial de f�tbol les da un respiro a los numerosos gobernantes que son hostigados por esc�ndalos de corrupci�n, econom�as estancadas, guerras que no se ganan, por las trampas de Tuc�dides y los sondeos de opini�n que subrayan su creciente impopularidad.Probablemente ning�n gobernante de ning�n pa�s cuya selecci�n nacional participa en el campeonato est� tan necesitado de un respiro como lo requiere Pedro S�nchez. Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, que en 2010 naufragaba en las aguas torrenciales de la crisis econ�mica, lo obtuvo moment�neamente cuando la Roja alz� la Copa del Mundo en julio de ese a�o tras vencer a Holanda en Johannesburgo por 1-0.Con ese salvavidas so�ar� S�nchez. Ganar el mundial le permitir� convocar elecciones a la vuelta del verano y aprovechar el chute de autoestima nacional. Es lo que ten�a que haber hecho Zapatero, que tampoco pod�a sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Pod�a haber salvado entonces algunos muebles en lugar de condenar a su partido a la hecatombe electoral.Zapatero aguant�, m�s d�bil y denostado con cada d�a que pasaba, hasta el 20 de noviembre (fecha fetiche para la izquierda) del a�o siguiente. Renunci� a ser reelegido y traspas� el liderazgo a Alfredo P�rez Rubalcaba, lo cual no sirvi� de nada porque el Partido Socialista perder�a la tercera parte de su grupo parlamentario en el Congreso.S�nchez es un estratega consumado en comparaci�n con su hasta ayer consejero �ulico que ahora ha ca�do en la m�s total ignominia. Si las cosas le van medianamente bien en la Copa del Mundo a la selecci�n nacional, el presidente del Gobierno contar� con al menos unos veinte d�as, que es mucho tiempo en pol�tica, para rebajar la tensi�n en el parlamento y en los juzgados. Ser� un respiro que le permitir� hacer balance de su situaci�n.S�nchez sabe mejor que nadie lo que se juega tanto si agota la legislatura como si corta por lo sano y disuelve las Cortes. Solo �l sabe lo que podr�an acabar sabiendo los magistrados que investigan a los suyos y a su partido. En un mundo ideal, la Roja volver�a de Estados Unidos con la copa bajo el brazo. Y S�nchez har�a campa�a diciendo que la Espa�a progresista es capaz de superar cualquier desaf�o.El f�tbol despierta pasiones que silencian cualquier otra conversaci�n y el 'Deporte Rey' tiene ensimismada a la humanidad cuando escenifica la Copa del Mundo. Ayer, como sabe toda la familia global, jugaron el partido inaugural del torneo M�xico y Sud�frica en el campo de f�tbol m�s grande de Am�rica, que es el Estadio Azteca de la capital mejicana.Por delante y hasta que se juegue la final el 19 de julio en Nueva Jersey quedan otros 102 encuentros repartidos entre 11 estadios en Estados Unidos, dos en Canad� y tres en M�xico que enfrentar�n a las selecciones nacionales de 48 pa�ses, es decir, a casi la cuarta parte de las Naciones Unidas.Infantino, el capo de la FIFA, ha adquirido un perfil al menos tan alto como el del secretario general de la ONU. Lidera la gesti�n de un campeonato que es en todos los sentidos mucho m�s grande de los que se vienen organizando cada cuatro a�os desde que en 1930 Uruguay, que jugaba en casa, venci� en la final a Argentina.En esta edici�n de 2026 son muchas m�s las selecciones que participan en la fase final, el dineral que mueve el campeonato es muy superior y los encuentros, concebidos por primera vez para una audiencia global hiperconectada, vienen acompa�ados por la espectacularidad y el tir�n comercial que ha perfeccionado el 'Super Bowl' del f�tbol americano.Quiz�s el perfil de Infantino sea superior al de Ant�nio Guterres porque ha lanzado el relato de que el f�tbol es un san�simo ejercicio que crea estupendos valores entre quienes lo practican y que asegura la paz y la convivencia de los pueblos y las naciones. Seg�n �l no existe riesgo alguno de hooliganismo porque las hinchadas se vuelcan con la t�cnica y el juego limpio de sus astros.El relato ha sido reforzado, o irremediablemente da�ado, seg�n los gustos y perjuicios de cada cual, por el lanzamiento de un Premio FIFA de la Paz que ha ideado Infantino para rivalizar con el que otorga el comit� de los Nobel. En su primera edici�n Infantino le ha dado el premio a Donald Trump, con lo cual se ha metido al presidente de Estados Unidos en el bolsillo, cosa que desde luego no ha conseguido el portugu�s que preside Naciones Unidas.El fervor que de manera transversal despierta el f�tbol en las sociedades de los cinco continentes es innegable pero es, cuando menos, discutible que sea un b�lsamo que elimina la agresividad y promociona vibraciones pacifistas. El f�tbol internacional es la "guerra por otros medios", dijo el ingl�s George Orwell haciendo un juego de palabras con la frase del papel que jugaba la diplomacia que populariz� Karl von Clausewitz, autor tras las guerras napole�nicas del cl�sico 'Sobre la guerra'.Orwell, hombre pesimista que sol�a acertar en sus juicios, escribi� que el f�tbol era "la guerra sin el tiroteo" en un ensayo que escribi� sobre una gira de partidos amistosos por Reino Unido que realiz� el Dinamo de Mosc� al poco de acabar la Segunda Guerra Mundial. Los rusos se emplearon con rudeza en sus varios encuentros con equipos brit�nicos. Y, para disgusto de los equipos anfitriones, generalmente ganaban.La boutade del autor de 1984 que enlazaba el f�tbol y la guerra sol�a ser repetida por Rinus Michels, el entrenador neerland�s que invent� el llamado "f�tbol total", y revolucion� la t�ctica del juego, hace 50 a�os. Los �xitos de la Selecci�n de los Pa�ses Bajos, conocida como la 'Naranja Mec�nica', crearon una entregada afici�n que desde entonces pone la nota de color en todos los mundiales con sus extravagancias y anaranjados disfraces.Coincid�a tambi�n con Orwell su coet�neo y tambi�n incisivo novelista Arthur Koestler, que naci� en Budapest, vivi� en muchos pa�ses, escribi� en varios idiomas y se nacionaliz� brit�nico en 1948. A Koestler, que vivi� para ver el equipo que form� Michels y la hinchada que apoyaba a Johan Cruyff y sus compa�eros, le interesaba el sentido de identidad que creaba y fomentaba el f�tbol.Seg�n Koestler hay nacionalismo y hay "nacionalismo futbol�stico". Dec�a que el patriotismo del bal�n creaba sentimientos mucho m�s profundos que el del pasaporte. Koestler se convirti� en un leal y orgulloso ciudadano de Reino Unido pero lo que le apasionaba y le hacia vibrar fue siempre la selecci�n h�ngara.'Panem et circenses' y un pa�s emocionado con su selecci�n es lo que necesita Pedro S�nchez para desviar la atenci�n. El lunes debuta la Roja en el campeonato jugando en el estadio Mercedes-Benz de Atlanta contra Cabo Verde y este mismo lunes, 15 de junio, por la tarde, es cuando el juez Juan Carlos Peinado ha citado a la esposa del presidente del Gobierno para que comparezca en una "audiencia preliminar".Se inicia as� una semana penosa para S�nchez. Podr�, o no, haber "guerra" en aquel campo de f�tbol en el estado de Georgia pero es seguro que habr� beligerancia para dar y tomar, 'lawfare' seg�n los acusados, en los juzgados de Madrid. Dos d�as despu�s de la comparecencia judicial de Bego�a G�mez, el juez de la Audiencia Nacional Jos� Luis Calama comenzar� a tomar declaraci�n al expresidente del Gobierno Jos� Luis Rodr�guez Zapatero.Ser� una semana excepcionalmente penosa porque llueve sobre mojado y sucede a d�as que fueron 'horribilis'. Sin saber muy bien qui�n dice qu�, o miente al decir lo otro, la opini�n p�blica se queda con la palabra "cloaca" que se entiende muy bien. Y con hechos como la entrada policial en la sede del PSOE en la calle Ferraz hace quince d�as y la retirada de cajas de documentaci�n. No necesita saber m�s.Los que siguen de cerca los distintos procesos por presunta corrupci�n hablan de conductas mafiosas y dicen que puede que sea imputado el Partido Socialista como persona jur�dica por un delito de organizaci�n criminal. Y esta posibilidad es precisamente lo que estar� evaluando y examinando el presidente del Gobierno si el Mundial le proporciona un tiempo de respiro.Los que peinan canas pero conservan la memoria recuerdan que Richard Nixon no cay� porque sus esbirros fueron sorprendidos poniendo micr�fonos en los despachos que alquilaba el Partido Dem�crata en el complejo Watergate de Washington. Fue obligado a dimitir como presidente de Estados Unidos porque le abandon� su Partido Republicano cuando fue acusado de encubrir desde la Casa Blanca la entrada forzada de sus sicarios en aquellas oficinas del partido rival.Todo eso ocurri� en 1974, a�o en que los viejos tambi�n recuerdan que la entonces Rep�blica Federal Alemana gan� el Mundial. Venci� por 2-1 en el estadio ol�mpico de M�nich a la Naranja Mec�nica que entrenaba Michels y capitaneaba Cruyff. Fue la �ltima fase final en la cual no particip� una Espa�a que estaba en el umbral de la democracia, la concordia y la rendici�n de cuentas.