El papa León XIV arribó este jueves a la isla española de Gran Canaria, donde posteriormente encabezó un emotivo acto de homenaje en el puerto de Arguineguín en Canarias, símbolo del drama migratorio, en el apuntó contra la “indiferencia” hacia los inmigrantes, que son explotados o fallecen en el mar intentando llegar a Europa. En la última y políticamente significativa etapa de su visita a España, el sumo pontífice lanzó un ramo de flores al mar para recordar a los miles de muertos en la peligrosa ruta Atlántica hasta Canarias, archipiélago español ubicado frente a las costas del noroeste de África. “Hoy existen monstruos que acechan estos mares: mafias que trafican con la desesperación, tratantes que esclavizan mujeres y niños y la indiferencia de muchos que permiten que los pobres sean tragados por la explotación o por el olvido”, señaló el papa, de 70 años, en su discurso. El papa León XIV (Simone Risoluti/ AFP)SIMONE RISOLUTI - VATICAN MEDIADefensor de acoger al inmigrante, León XIV lanzó un contundente mensaje a Europa. “No puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas”, sentenció. Asimismo, pidió un “examen de conciencia para las naciones de origen, que deben crear condiciones de paz, justicia y desarrollo” y para “las naciones de tránsito, llamadas a proteger y no a dejar a los débiles en manos de redes criminales”. En Canarias, León XIV cumple un anhelo de su predecesor Francisco, quien murió sin poder realizar el viaje. En 2024, un año récord, más de 46.000 personas desafiaron el mar en precarias barcazas y llegaron a estas islas, muy próximas a las costas del noroeste de África.Crisis migratoriaEl año pasado, en tanto, casi 1.200 migrantes murieron o desaparecieron en la ruta hacia Canarias, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).El papa León en el aeropuerto militar de Gran Canaria, el 11 de junio de 2026 (AP/Alessandra Tarantino)Alessandra Tarantino - APEn reiteradas oportunidades, el papa ha pedido reforzar los esfuerzos internacionales para impedir el contrabando de migrantes, crear vías seguras para que puedan desplazarse legalmente y promover el desarrollo en los países de origen para que más personas puedan optar por quedarse en casa.En un momento de endurecimiento de las políticas de acogida de inmigrantes en numerosos países, con excepciones escasas como la de España, León XIV ya se refirió a este tema el lunes en su discurso ante el Parlamento, en Madrid. Allí, exigió acogida e integración para quienes sí deciden marcharse, e insistió en su dignidad humana inherente.“La grandeza moral de una nación se manifiesta, sobre todo, en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad”, afirmó León en un discurso que también defendió la dignidad inherente de los no nacidos, de los ancianos y de los enfermos. Al final recibió una ovación en pie de 7 minutos.El jueves será la penúltima jornada del viaje del papa por España, en una visita que desde el sábado lo ha llevado a Madrid, Barcelona y Gran Canaria. Concluye el viernes en otra isla del archipiélago, Tenerife, donde también acudirá a un centro de inmigrantes.El papa estadounidense pasará el Día de la Independencia de Estados Unidos el próximo mes, el 4 de julio, en la isla de Lampedusa, en Sicilia, otro importante punto de entrada para migrantes introducidos clandestinamente desde el norte de África que intentan llegar a Europa.Francisco visitó Lampedusa en 2013, en su primer viaje fuera de Roma, y arrojó una corona de flores al Mediterráneo en honor a los miles de migrantes que murieron en la peligrosa travesía. Fue en ese viaje cuando acuñó una frase que se convirtió en un mantra durante su pontificado, al denunciar la “globalización de la indiferencia” que el mundo mostraba hacia los migrantes.Agencias AFP, AP y ReutersLA NACION