La genética determina cómo cada persona procesa y elimina los medicamentos, influyendo en la eficacia y seguridad de los tratamientos

(Imagen Ilustrativa Infobae)En una casa pueden convivir dos personas que comparten el desayuno, el médico de cabecera y hasta la receta de un medicamento, pero el resultado de ese mismo tratamiento puede ser opuesto para cada una. Lo que para una es alivio, para la otra puede ser riesgo. La explicación, según los expertos, no está en la suerte ni en el azar, sino en los genes. La genética regula la velocidad y eficiencia con la que nuestro cuerpo utiliza y elimina los fármacos.Durante décadas, la medicina se basó en un criterio de una especie de “talla única”, recetando la misma dosis estándar para todos y observando luego los resultados. Sin embargo, la farmacogenética cambia esa lógica de raíz, permitiendo anticipar efectos adversos o fallos terapéuticos antes de que ocurran. PUBLICIDADAsí, la prescripción médica puede dejar de ser un acto de ensayo y error para convertirse en una estrategia personalizada. El desarrollo de la medicina de precisión modifica el abordaje de las enfermedades, colocando al paciente y los rasgos específicos de su patología como eje central de la estrategia terapéutica. Este enfoque integra información genética y molecular, lo que posibilita a los especialistas diseñar intervenciones más personalizadas y eficaces. La farmacogenética permite anticipar efectos adversos y fallos terapéuticos, personalizando la prescripción médica