Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- En el puerto donde comienza el sexto día del viaje de León XIV a España, al lema de su visita pastoral, «Alza la mirada», le han añadido: «y acoge». Es un buen adelanto del discurso que se espera en Canarias de un papa que no ha parado de lanzar mensajes sobre la dignidad de los migrantes.

Robert Prevost llega este jueves al muelle de Arguineguín para cumplir la promesa que su antecesor, Francisco, hizo a Canarias, conmovido por las miles de vidas que se estaban cobrando las travesías en cayuco y por la respuesta de las islas a un desafío humanitario enorme, con rescates que algunas semanas se contaban por decenas.

La visita por sí sola es histórica, pues nunca antes un papa había estado en Canarias, pero, además, tanto la Conferencia Episcopal como el Vaticano han resaltado que el acto de Arguineguín es uno de los momentos centrales del viaje de León XIV a España.

Puerto de Arguineguín

Ante el reto logístico que suponía desplazarse a El Hierro, el pontífice ha elegido para recordar a los que nunca llegaron el otro punto caliente de la migración en Canarias: el puerto de Arguineguín, escenario de cientos de rescates durante años y de un episodio que hizo que lo bautizaran como «el muelle de la vergüenza», con más de 2.300 personas hacinadas allí durante días en el otoño de 2020.