La primera declaración testifical de un miembro del Ejecutivo de Carlos Mazón dio este miércoles un vuelco a la causa de la dana. Susana Camarero, vicepresidenta primera, reconoció ante la jueza instructora que, en el grupo de WhatsApp del Consell, Mazón dio instrucciones desde primera hora de la mañana del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, sobre la gestión de la emergencia. Sin embargo, tras una primera fase activa, el expresident se desentendió de todo mientras alargaba su polémica comida y sobremesa con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro y ya ni contestó en el grupo de WhatsApp, a pesar de que sus consellers informaban detalladamente de la evolución de la catástrofe sobre el terreno.
Camarero, vicepresidenta tanto con Mazón como con el actual president Juan Francisco Pérez Llorca, se resistió en un primer momento a aportar los mensajes de WhatsApp —aduciendo cierto carácter secreto y que incluían a otros consellers— aunque, tras un receso, aceptó aportarlos a la causa.
Por su parte, Ignacio Gally, el abogado que ejerce la defensa de Mazón (que figura en el procedimiento como una suerte de 'preinvestigado' o posible investigado), tras la testifical de Camarero afirmó sobre el ofrecimiento de la jueza para la aportación voluntaria de las llamadas y los mensajes del expresident que desconocía el contenido de los whatsapps de su cliente, aunque también aseguró: “No hay ninguna conversación ni ningún tipo de mensaje, por lo que a mí se me ha trasladado, que pueda afectar en nada”.













