La vicepresidenta Susana Camarero planteó serias reticencias a entregar a la jueza de la dana los mensajes de WhatsApp del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, almacenados en el chat del Gobierno autonómico de Carlos Mazón, un grupo formado por el president, sus consellers y tres altos cargos de Presidencia (que ocultaron ante la magistrada la existencia de la prueba). Así consta en el acta de la declaración de Camarero del pasado 10 de junio, a la que ha tenido acceso elDiario.es. “Hay muchos otros consellers involucrados y creo que no soy yo la que lo tiene que aportar”, esgrimió la vicepresidenta cuando el abogado Manolo Mata, que representa a la acusación popular ejercida en la causa por Acció Cultural del País Valencià, expuso la existencia del grupo de WhatsApp interno del Consell.

“Me consta que tiene bastante relevancia”, le espetó el letrado a la testigo, que se quedó muy descolocada ante la jugada de Mata, según confirman varias fuentes presentes en la testifical. “Pero en todo caso también tiene el chat la señora Pradas”, adujo la vicepresidenta en referencia a la principal investigada en la causa, la exconsellera Salomé Pradas.

Manolo Mata, un experimentado penalista que además fue portavoz del PSPV-PSOE en las Corts Valencianes durante la etapa del Pacte del Botànic y conoce las interioridades del poder autonómico, había lanzado la red a la testigo antes de entrar en materia. Previamente a sacar a la palestra la existencia del chat, preguntó a Camarero si conservaba el mismo teléfono móvil sin desconfigurar. “Sí”, contestó la testigo.