El expresident valenciano Carlos Mazón tuvo en su móvil a primera hora del 29 de octubre de 2024 un informe de la Generalitat que alertaba de la gravedad de la dana, según los wasaps entregados al juzgado de Catarroja por la vicepresidenta primera del Consell, Susana Camarero. El dirigente recibió en su teléfono a las 10.40 horas, a través de un chat de la aplicación de mensajería con altos cargos, un documento que advertía, entre otros puntos, de inundaciones, rescates y la decisión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) de decretar la alerta roja, la máxima en la escala, en el litoral. “Se han producido rescates en la comarca de la Ribera Alta, mayoritariamente por coches varados o personas que solicitaban ayuda para salir de sus domicilios”, apuntaba el documento”. El reporte se tituló Episodio meteo dana Comunidad Valenciana y fue elaborado por la autonómica Agencia de Seguridad y Emergencias 25 minutos antes de ser compartido con la cúpula de la Generalitat por WhatsApp. A través de 11 páginas, el texto recogía, además, que Iberdrola había avisado la víspera de la jornada de una “alerta” en Valencia y Castellón; que la Consejería de Educación cancelaba las clases en 50 centros de enseñanza de Valencia, epicentro de la riada. Destacaba también el cierre de los puertos de Valencia y Sagunto; una inundación en la línea de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) en el municipio de Carlet, que esa mañana quedó devastado. Y que el 112, la centralita telefónica de emergencias de la Generalitat, había registrado 162 incidencias desde el día anterior.La entonces consejera encargada de la emergencia, Salomé Pradas, que hoy es la principal investigada en la causa, encargó a una colaboradora que imprimiera el documento seis minutos después de que el archivo PDF fuera compartido en el chat de altos cargos de la Generalitat, en el que estaba Mazón, según los mensajes que esta exdirigente aportó al juzgado en un acta notarial. El texto fue la base de un resumen de dos páginas que sirvió como argumentario ante los medios. Cuando recibió el informe sobre la magnitud de la dana, a las 10.40 horas, el popular abandonaba el pleno del Consell. Después, participó en tres actos por la mañana, donde llegó a minimizar el impacto de la riada. Y a la hora de comer, inició un almuerzo de cuatro horas en el restaurante El Ventorro de Valencia. El president había dejado de contestar a su equipo a través de WhatsApp a las 8.53 horas de la mañana. Lo último que escribió pedía a Pradas que corrigiera un mensaje en la red social X (antes Twitter). “Tienes una errata en la primera línea”, solicitó el president. Antes, a las 8.17 horas, el mandatario había insuflado ánimos a sus consellers: “Vamos a inundar de datos a los medios hoy, ¿vale? Desprende sensación de estar alerta que te cagas”. El análisis del chat de altos cargos de la Generalitat que la vicepresidenta del Consell aportó esta semana a la instructora de la dana, Nuria Ruiz Tobarra, confirma que el Consell de Mazón disponía de información sobre la gravedad del temporal. Y desmonta la teoría del denominado apagón informativo. Una tesis que sostenía que, si el Ejecutivo valenciano no actuó con rapidez en la crisis, fue porque no fue avisado con antelación por organismos del Gobierno, como la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) o la Confederación Hidrográfica del Júcar (Chj). Tras 19 meses de investigación judicial, el PP y los dos exaltos cargos de Mazón imputados –la exconsejera Pradas y quien fuera su número dos, Emilio Argüeso– han defendido con vehemencia este argumento.