En el parque de La Vaguada los niños juegan, corretean, bailan y ríen, protegidos por la sombra de los árboles y con la felicidad propia de quien tiene las vacaciones a la vuelta de la esquina. La escena contrasta con la que se vive apenas 100 metros más allá, a las puertas de la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo, donde decenas de mayores se concentran con gestos de malestar e indignación para protestar contra el cierre del centro Conde de Elda, que durante años ha sido su segundo hogar. “¡Abuelos unidos jamás serán vencidos!”, corean una y otra vez. La avanzada edad de muchos de ellos, algunos octogenarios, no les impide reclamar soluciones ante la suspensión de un servicio que la Fundación Obra Social y Monte de Piedad de Madrid prestaba desde 1979 y cuyo cierre sigue sin una explicación pública detallada. El concejal presidente del distrito, José Antonio Martínez Páramo, se ha comprometido a buscar un local de cesión gratuita para garantizar la continuidad de las actividades.María Llorente es una de las usuarias que se levantó este miércoles a primera hora de la mañana con la intención de asistir a las clases que organiza la asociación Acumafu en el Centro Conde de Elda, pero se encontró con una realidad muy distinta. “La verja de la entrada estaba con un cerrojo”, relata. Esta mujer, de 72 años, se siente desconcertada y habla de una “profunda impotencia” al ver cómo el centro que se había convertido en uno de los pilares de su vida cierra ahora sus puertas sin que los usuarios hayan recibido explicaciones claras. “Solo nos queda bailar en el parque”, condena.A Veva Martín le ocurrió lo mismo. Acude regularmente al centro desde hace tres años, sobre todo a las clases de sevillanas y a las actividades teatrales. “Me han contado que han puesto un guardia de seguridad en la puerta”, señala. La Fundación Obra Social y Monte de Piedad de Madrid había anunciado que bajaría la persiana el 1 de junio. Sin embargo, los talleres de ajedrez y pintura, las clases de informática, corte y confección o inglés siguieron funcionando con normalidad hasta este miércoles.El cierre del Centro de Mayores Conde de Elda ha desencadenado una creciente movilización vecinal en el distrito de Fuencarral-El Pardo. La clausura, prevista tras una inspección municipal que detectó la ausencia de la licencia necesaria para la actividad que se desarrollaba en el inmueble, afecta a 1.554 socios que utilizaban regularmente sus instalaciones. Gestionado por la Fundación Obra Social y Monte de Piedad de Madrid —conocida popularmente como Fundación Montemadrid—, el centro llevaba décadas funcionando como uno de los principales espacios de encuentro para la población mayor del barrio del Pilar. En sus dependencias se impartían talleres culturales y formativos, actividades deportivas y de ocio, además de servir como punto de reunión para numerosos grupos de usuarios.La situación también ha llegado al ámbito político. Más Madrid ha defendido este miércoles una proposición en el pleno de la junta municipal para exigir explicaciones sobre las alternativas que se ofrecerán a los más de 1.500 usuarios que han perdido este espacio de referencia para desarrollar sus actividades. Durante el debate, Martínez Páramo defendió la actuación de la Junta Municipal y rechazó las acusaciones de pasividad. “Lo primero que hice fue llamar a Acumafu y reunirme con la junta directiva”, aseguró. El concejal explicó que también se ofreció a mediar con la Fundación Montemadrid para estudiar la posibilidad de mantener las actividades, aunque reconoció que esa opción se complica porque el inmueble ya ha sido vendido. “Parece ser que quieren dar el edificio para otras actividades, que ya lo tienen incluso vendido”, afirmó. Como alternativa, reiteró su compromiso de buscar “un local de cesión gratuita para no perjudicar a los 1.500 mayores”.Desde que se anunció el cierre, los socios han protagonizado concentraciones, recogidas de firmas y distintas acciones de protesta para reclamar una solución que garantice la continuidad de las actividades. Los afectados consideran insuficientes las alternativas planteadas hasta ahora y denuncian que la desaparición del centro dejará sin una referencia esencial a centenares de usuarios habituales. La concentración convocada este miércoles frente a la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo se enmarca en esa campaña de presión. Los manifestantes reclaman la intervención de las administraciones para encontrar una salida que permita mantener el servicio en el distrito y evite la dispersión de unas actividades que, durante años, han convertido al Conde de Elda en uno de los centros de mayores con mayor participación de la ciudad.