El Consistorio pide a los tribunales vaciar los apartamentos para mayores de la calle de Jerte, en el barrio de La Latina, pero la asociación vecinal sospecha de un desahucio encubierto
Alejandro Ibáñez, de 81 años, está atrincherado en su piso de la calle de Jerte, en el madrileño barrio de La Latina. Está convencido de que, si se va, nunca podrá volver. No se fía de su particular casero: el Ayuntamiento de Madrid. Ibáñez lleva 15 años viviendo en los Apartamentos Municipales para Mayores San Francisco, un equipamiento público inaugurado en 1989 para personas de avanzada edad y pocos recursos. Hasta junio de 2024 vivían en el edificio 61 personas de entre 70 y 91 años. Ahora quedan cuatro. El resto han sido trasladados a distintas residencias repartidas por la región mientras, promete el Consistorio, se acomete una reforma integral del inmueble. El pequeño grupo que se niega a abandonar el edificio desconfía de las intenciones del Gobierno local, que esta semana les ha denunciado ante los tribunales de lo Contencioso Administrativo.
“Tenía una empresa de obras y reformas y lo perdí todo. A través de asistencia social me ofrecieron esto”, explica por teléfono Ibáñez. Este modelo habitacional permite a los residentes como él vivir de forma independiente en pequeños apartamentos y la Administración local se hace cargo de la mayor parte de los gastos de alquiler y suministros.






