Rafael Valle y Nieves Cortés viven la senectud alejados de su familia y de su tierra natal al ser incapaces de hacer frente a un alquiler solos. Begoña Revuelta debe quedarse en la capital por su enfermedad, pero comparte casa con 12 personas

Rafael Valle nació en Vallecas, creció en Vallecas y vio crecer a sus hijos en Vallecas. Pero ahora 368 kilómetros lo separan de su barrio de toda la vida. A sus 63 años, nunca se hubiera imaginado residiendo en el pueblo valenciano de

-dtm="">Montesa, y menos todavía con compañeros de piso. Los precios de la vivienda lo han expulsado de Madrid. Dejó su hogar familiar tras divorciarse y encontrar uno nuevo en la capital le ha resultado imposible con su pensión de 760 euros, dinero que empezó a percibir cuando el vértigo cervical lo alejó en 2018 de las canteras, donde era maquinista: “Me encontré con la jungla, en 2019 por un piso ya pedían más de 1.000 euros al mes, ahora una litera cuesta 600. Esto es un sinvivir y destroza a muchísima gente”.

El mes de enero se cerró en España con una subida interanual del precio del alquiler del 8,1%, según el último informe publicado por el portal inmobiliario Idealista. Madrid, con 21,1 euros por metro cuadrado, se mantiene como la provincia más cara para ser arrendatario, seguida de Barcelona, Baleares y Guipúzcoa. El panorama tampoco mejora para los compradores. Las casas más costosas también están en esta autonomía, donde el metro cuadrado está a 4.241 euros, según la estadística del Colegio de Registradores con datos de 2025.