OpiniónLa democracia no esperará al candidato perfecto. El sueño de tener mejores opciones empieza por votar por votar por alguna de las que sí hay.CONSULTORA DE COMUNICACIONES, ESCRITORA Y COLUMNISTA10.06.2026 22:01 Actualizado: 10.06.2026 22:01 Pocos han sido los políticos que me han inspirado de verdad. Es triste decirlo, pero en Colombia los mejores candidatos con frecuencia no llegan a las urnas. Hemos conocido políticos íntegros, decentes, preparados y con vocación de servicio, que no tuvieron la maquinaria ni la campaña de marketing perfecta para hacerse elegir. Otros no han llegado porque los han matado. Nunca he vuelto a sentir la pasión y la convicción que sentí por Luis Carlos Galán. Era tal el entusiasmo que me despertaba que me invitaba a confiar en la posibilidad de un mejor país.Cuando se vota con inspiración hay coherencia entre lo que uno piensa y el discurso que oye. Hay esperanza. Es muy distinto votar por alguien que encarna los ideales que uno imagina para la sociedad que votar por el candidato menos malo o el que genera menos incertidumbre. Esto último es resignación, o en el mejor de los casos, estrategia. “La fuerza del pueblo está en la conciencia de sus derechos, en la conciencia de sus deberes”, decía Galán. Nos invitaba a ser parte del cambio y nos hablaba de democracia como una responsabilidad compartida.Un futuro mejor solo será posible cuando la conversación colectiva deje de centrarse en los riesgos que queremos evitar y empiece a girar en torno al país que nos merecemos.Hoy estamos en una coyuntura tan polarizada que muchos llegamos a estas elecciones sin ganas. Ningún candidato nos representa. Pero votar con miedo tiene un costo muy alto: normaliza la mediocridad. Porque es aceptar que, si el candidato que elegimos es el menos malo, entonces cualquier cosa que no sea un desastre es aceptable. Y si votamos sin convicción, ¿con qué autoridad podemos exigir resultados después?Una democracia que vota movida por el temor corre el riesgo de acostumbrarse a sobrevivir, cuando su vocación debería ser construir. Cuando la política se reduce a evitar el peor escenario posible, los ciudadanos dejamos de preguntarnos qué clase de país queremos ser. Un futuro mejor solo será posible cuando la conversación colectiva deje de centrarse en los riesgos que queremos evitar y empiece a girar en torno al país que nos merecemos.Sin embargo, la democracia no esperará al candidato perfecto. Se construirá, más bien, con decisiones tomadas a tiempo. El sueño de tener mejores opciones empieza por votar por alguna de las que sí hay. Colombia ha dejado atrás a sus mejores líderes, pero no ha dejado atrás la esperanza. Votemos entonces sin renunciar a nuestro deber de exigir que quienes elegimos estén a la altura de la confianza que depositamos en ellos. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.