Salvo cantar habaneras y dar vítores al Barça, León XIV ha hecho todo lo posible para hablar catalán en sus actos públicos, esfuerzo que multiplicó en la visita a la abadía de Montserrat, cuyo simbolismo servía de evaluación.“El Santo Padre ha entendido lo que es Catalunya y la importancia de nuestra lengua”, señalaba Roser, estelada en la espalda, tras seguir por pantalla gigante el rezo del santo rosario en la basílica y ver al Papa en el balcón desde donde piropeó a Catalunya con un “gracias por haber recibido a tantas personas de otros países, que enseña como integrar en una única familia”.“León XIV ha entendido lo que es Catalunya y su lengua”, señala Roser, estelada en la espaldaNota: la distancia de Montserrat a Ripoll es de 102 kilómetros.La visita de León XIV a Montserrat se prolongó dos horas y media, almuerzo en el refectorio incluido, y fue seguida por 7.000 personas que hubieran podido ser más –algo de margen había– de no disuadir –como a las personas con movilidad limitada– las restricciones de acceso y transporte, seguridad obliga.El papa León XIV, en su entrada a la Abadía de Montserrat.CIRO FUSCO / EFESegún la información facilitada a los medios, Robert Prevost ya visitó el monasterio en el 2013. Sin embargo, Miguel Ángel Martín Juárez, su secretario durante los doce años como prior general de los agustinos, cuenta en el libro León XIV, el león de la paz , de Almudena Hernández que a principios de octubre del 2012, mientras viajaban por la costa de Barcelona procedentes de Roma, le propuso conocer Montserrat: “Oye, tenemos que ir a ver el monasterio de Montserrat, porque así se llamaba tu parroquia en Perú”. Y así fue: “Simplemente entramos, dimos una vuelta, vimos a la Virgen, rezamos y nos fuimos”.Como tantos y tantos catalanes, el Papa le tiene cariño a la Moreneta, no había más que escucharle –“Siempre me acompaña”– o incluso devoción. Sus palabras, tras el rezo del rosario, rindieron tributo a María, la madre de Jesucristo, que puso orden entre tanto discípulo primerizo al recomendarles “haced lo que él os diga”. El rosario, por cierto, fue dirigido por el monje Lluis M. Miralvés, en catalán, como hace desde hace años todos los días a las 18,15 horas.La asistencia en la basílica tuvo algo de who is who de la vida económica catalana, cargos institucionales y católicos de a pie, como el joven matrimonio cuya niña de meses fue bendecida por León XIV nada más verla, antes de ocupar su espacio en el altar de la nave.Algún periodista escribirá un reportaje, dentro de 25 años o así, sobre la generación de las más de 100 criaturas bendecidas por el Papa al cierre de esta edición y según estimaciones del arzobispado previas al paseo camino de la Sagrada Família, donde muchos más bebés fueron bendecidos. Los escoltas le acercan las criaturas con un esmero y una destreza que ya le gustaría a muchos padres o abuelos primerizos. Dos bebés fueron bendecidos en el interior de la basílica, premonición de que hay catolicismo para los siglos de los siglos. La llegada del Papa fue acogida, claro, con silencio respetuoso, lo que no dejó de ser insólito. Unos tímidos aplausos en plena ceremonia merecieron miradas de desaprobación. El rezo del rosario y un discurso del Papa no son exactamente un evento...Antes de que León XIV subiese al camerino de la Moreneta, la escolanía de Montserrat cantó el Virolai , esa pieza que conmueve hasta las piedras milenarias y conmueve a todos los catalanes. No es de extrañar que los escolares que siguieron el acto en el atrio, como 24 alumnos de primero de EGB de La Salle Bonanova, chocasen los cinco a los que salían del templo. Una espontaneidad que enriquece y cultiva León XIV. Los profesores tranquilizaron a este periodista: para nada confunden al Papa con un famoso. A eso se le llama educar.Nacido en Barcelona, licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y becado un curso en la Missouri-Columbia University, entró en 'La Vanguardia' en 1982, donde ha hecho casi de todo. Corresponsal en Hong Kong (1987-1993), Washington (1993-96) y París (1996 al 2000). Ha cubierto tres elecciones presidenciales en EE.UU., tres en Francia, las guerras de Kuwait, Irak, Ucrania y Gaza, los funerales de Hiro Hito, Rajiv Gandhi, Deng Xiaoping, Nixon o Hassan II, el 11-S de Nueva York, el accidente nuclear de Fukushima así como tres mundiales de fútbol y los JJ.OO de Seúl, Barcelona, Atlanta y Atenas. Redactor jefe de Internacional y actualmente articulista del diario. Ha perpetrado tres libros: 'Menuda tropa', 'Esta ronda la pago yo' y 'Cuando de dejan'.
El Papa simpatiza con Catalunya (y sus bebés), por Joaquín Luna
Salvo cantar habaneras y dar vítores al Barça, León XIV ha hecho todo lo posible para hablar catalán en sus actos públicos, esfuerzo que multiplicó en la visita a la abadía de Montserrat, cuyo simbolismo servía de evaluación. “El Santo Padre ha entendido lo que es Catalunya y la...










