Había polémica sobre el uso del catalán en la visita del Papa en Barcelona. Pues León XIV la borró de un plumazo. En la primera línea de su discurso en la catedral de la capital catalana: “Estimats germans i germanes, amb gran goig començo la meva visita resant l’Hora Sexta en aquesta Catedral amb tots vosaltres”, ha señalado desde la plaza de la Catedral, adonde ha llegado acompañado por el cardenal Omella tras aterrizar en el aeropuerto de El Prat.
Las aguas empezaron a enturbiarse cuando se supo que la intención era usar esta lengua en la misa de la Sagrada Família, pero no en la bendición de la recién inaugurada Torre de Jesús. La noticia causó la indignación de diversos partidos de la oposición, del Parlament, entidades por la lengua y grupos religiosos.
La reivindicación del uso del catalán ha sido capitalizada principalmente por Junts. El president del Parlament, el juntaire Josep Rull fue el primero en mover ficha, enviando una carta al Vaticano para intentar convencer al Papa de que el catalán fuera “predominante”. Días después, y pocas horas antes de que el Pontífice llegara a Barcelona, Míriam Nogueras reiteró la petición; esta vez, lo hizo en persona, durante su visita al Congreso, y en inglés, a pesar de que León XIV habla perfectamente castellano.












