Martí Puig i Leonardi |

Monistrol de Montserrat (Barcelona) (EFE).- Ya había acudido a esta intrigante montaña en 2013 y hoy ha regresado para saludar nuevamente a la patrona de Cataluña: Montserrat, hogar simbólico del catalanismo, ha recibido por segunda vez la visita de Robert Prevost, ahora ya como papa.

«La Moreneta siempre me ha acompañado. Gracias, Cataluña, por vuestra fe», ha dicho León XIV en un monasterio copado por la flor y nata de la sociedad civil.

En un discurso con importante presencia del catalán, el papa se ha encomendado a la Virgen de Montserrat mientras de fondo sonaba El Virolai, una suerte de himno catalán oficioso que han interpretado «las voces celestiales» de la Escolanía de Montserrat, la más antigua de Europa, según ha remarcado el pontífice.

En la explanada esperaban sus bendiciones desde el balcón unos 7.000 fieles y entre la marea se han distinguido banderas de distinto signo: de la Ciudad del Vaticano, por supuesto, pero también catalanas -las oficiales y las independentistas- y españolas.