Abres una lata de pimentón de la Vera DOP y no hace falta meter la nariz dentro para saber que estamos ante otra cosa. Tiene color rojo intenso, aroma ahumado y un sabor que aguanta en el plato sin taparlo todo. No es simplemente pimiento seco molido. Es un producto con tierra, oficio y una forma de elaboración muy concreta.
Su historia empieza mucho antes de llegar a nuestros guisos, chacinas y adobos. Para entenderla hay que seguir el camino del pimiento desde América hasta Extremadura, pasar por monasterios, cultivos de regadío, secaderos de humo y molinos. El resultado es uno de esos ingredientes que parecen pequeños en el bote, pero que cambian una receta entera con media cucharadita.
El Pimentón de la Vera con Denominación de Origen Protegida se elabora a partir de pimientos rojos maduros de variedades autorizadas, secados de forma tradicional con humo de leña de encina o roble y molidos hasta conseguir ese polvo fino, brillante y aromático que reconocemos enseguida. Ahí está la diferencia: en La Vera el humo no es un adorno moderno ni una moda de cocina. Es la base del producto.
Qué es exactamente el pimentón de la Vera DOP
El pimentón de la Vera DOP es un condimento elaborado con frutos totalmente rojos de variedades como Jaranda, Jariza, Jeromín y Bola, cultivados en la zona amparada por la Denominación. Después de la recolección, los pimientos se secan con humo de leña de encina y roble mediante el sistema tradicional de la comarca.









