En el confinamiento pand�mico, cuando a muchos les dio por hacer pan casero, Antonio S�nchez-Roselly se sent� delante del ordenador. "Me puse a escribir algo sobre Santana Motor para mis nietos. Como el tema me toca tan de cerca, acab� siendo un escrito bastante largo", confiesa el ingeniero que dedic� su vida profesional a la factor�a de automoci�n de Linares. Entr� en la planta con el mono azul de aprendiz y fue escalando hasta ser jefe de taller de motores, jefe de divisi�n, director de fabricaci�n, director de Ingenier�a de Fabricaci�n, director de Relaciones Industriales y director de Recursos Humanos. Tres d�cadas y media (1960-1995) acab� operando en la planta que produjo veh�culos para la brit�nica Land Rover y la japonesa Suzuki.S�nchez-Roselly, nacido en Guadahortuna (Granada) pero linarense de adopci�n, tiene hoy 90 a�os y ejerce de custodio del legado sentimental santanero. "Desgraciadamente, poca gente sabe que fue una compa��a de gran �xito empresarial y social en sus casi 40 a�os de empresa privada y palanca de desarrollo de aquella provincia con un analfabetismo del 29%", pone en valor el impacto de la f�brica levantada por tres emprendedores locales con impulso del Gobierno franquista (Plan Ja�n) entre el proverbial mar de olivos andaluz. Uno de sus hitos fue el ensamblaje del veh�culo que Juan Pablo II us� en Salamanca en 1982 y en posteriores viajes internacionales. En concreto, a Guatemala (1983), Per� (1985), Colombia e India (1986), adem�s de una visita pastoral a Mil�n (tambi�n en 1983). De ah� que la llegada de Le�n XIV a nuestro pa�s invite ahora a desempolvar la historia del papam�vil de Linares.Un poco de contexto: Juan Pablo hab�a sufrido un intento de asesinato el 13 de mayo de 1981. Circulaba en un Fiat Nuova Campagnola descapotable por una plaza de San Pedro hasta la bandera cuando la pistola de Mehmet Ali Agca, miembro del grupo paramilitar turco Lobos grises, dispar� cuatro veces. El pont�fice polaco sobrevivi� de milagro al atentado, que puso de manifiesto la necesidad de proteger al Santo Padre con mayores medidas de seguridad y dotarle de un veh�culo a prueba de magnicidios.Es entonces cuando alguien repara en el chasis robusto del Land Rover Santana 109, el todoterreno evolucionado del Defender que la l�nea de montaje jienense puso en el mercado entre 1958 y 1994. Y que lleg� a la antesala divina avalado por su resistencia y fiabilidad en terrenos irregulares. "En aquella Espa�a de mediados de siglo, Santana fabric� unos productos muy necesarios para el desarrollo del campo: arados, cosechadoras, sembradoras... y, sobre todo, el Land Rover como producto estrella, un veh�culo de trabajo para todas las faenas agr�colas y para servicios en otros sectores", detalla S�nchez-Roselly en el texto en el que repasa su carrera. "Todav�a es un viejo veh�culo muy valorado", a�ade con cari�o sobre el modelo que permiti� patrullar a la Guardia Civil y diferentes cuerpos de la Polic�a durante d�cadas.No se conservan planos ni apenas im�genes del papam�vil landroverizado, lo que sin duda ha contribuido a la fetichizaci�n de aquella primitiva pick up de gasolina y color blanco a cuyo espacio de carga se a�adi� una cabina acristalada a prueba de balas. "El habit�culo lo instal� una empresa especializada de Madrid", apunta el ingeniero. La estructura, que le daba al coche apariencia de exprimidor, permiti� a Juan Pablo II transitar entre multitudes y mantener contacto visual con los fieles sin el riesgo de ser tiroteado. Gracias a la prensa colombiana del momento sabemos que el blindaje de la parte trasera lo llev� a cabo el ej�rcito de este pa�s. La tanqueta del Papa viajero qued� as� equipada "con las �ltimas especificaciones t�cnicas de protecci�n", seg�n consta en la hemeroteca.Para saber m�s"Al margen del simbolismo religioso, fue una renovaci�n del Land Rover muy barata", reconoce hoy el ingeniero. Y ahora viene la sorpresa: Linares no export� a la Santa Sede un papam�vil, sino dos. As� lo confirman las fotograf�as de la �poca: en las de Guatemala es visible la matr�cula SCV1 (siglas de Status Civitatis Vaticanae; en castellano, Estado de la Ciudad del Vaticano), mientras que en las de India la placa reza SCV2."Al menos uno de los coches se expuso un tiempo a la entrada de la f�brica para que pudieran verlo los propios empleados. �Qui�n fue el encargado de probarlo? Imagino que mucha gente", explica S�nchez-Roselly, quien s� tiene constancia de que tanto Alfredo Gim�nez Cassina, presidente de Santana Motor, como Manuel Salvadores Serrano, director general, viajaron a Roma para la entrega en mano de los coches. El pedido, por cierto, lleg� en un momento crucial para los jienenses."Justo en el 83 nos encontramos con problemas grav�simos de exceso de plantilla porque fue cuando dejamos de fabricar las cajas de cambio para Citro�n Vigo. Durante 20 a�os les suministramos m�s de un mill�n de unidades, con lo que contribuimos a la nacionalizaci�n de los turismos en Espa�a", destaca el hombre que lo fue casi todo en Santana. "Adem�s, coincidi� con la revoluci�n de los ayatol�s en Ir�n. Eso afect� mucho a los fabricantes brit�nicos y a nosotros porque hasta ese momento envi�bamos a la antigua Persia 200 coches a la semana. Los ayatol�s rompieron con Occidente y nos dejaron colgados. Las dos circunstancias, unidas, provocaron un excedente de personal de m�s de 1.000 personas en la planta".El Land Rover como veh�culo de trabajo comenz� a perder mercado desde el momento en que los ingleses decidieron no invertir en su actualizaci�n y apostar por la gama alta, concreta S�nchez-Roselly. Observando su declive como veh�culo multiusoante la pujanza de la competencia nipona, Santana Motor hab�a buscado una alternativa con la firma de un acuerdo de colaboraci�n con Suzuki. "A principios de los 80, cualquier japon�s que abriera un peri�dico conoc�a Linares por su torneo de ajedrez. Eso nos ayud� a posicionarnos y nos hizo sacar pecho, porque no �ramos un pueblucho".Cuenta S�nchez-Roselly que aquella "fue una �poca dif�cil e ilusionante al mismo tiempo". Ilusionante, por las posibilidades de crecimiento que supon�a el acuerdo con una multinacional pionera en la gesti�n empresarial y la modernizaci�n del sector. Y dif�cil por la carga de trabajo y la exigencia t�cnica que implicaba la producci�n de modelos como Vitara, Samurai y Jimny.Los avances en automoci�n y dise�o pronto dejaron obsoleto al papam�vil de Linares, que una vez retirado del servicio pas� a formar parte de los Museos Vaticanos. All� sigue. Es el �nico de los tres coches acondicionados en Espa�a para el vicario de Cristo que se conserva en el parking hist�rico de la Santa Sede... y el m�s recordado en nuestro pa�s por la generaci�n EGB.�Cu�les fueron los otros? El Seat Panda -peque�o, de dise�o exclusivo, con los banderines de Espa�a y El Vaticano a ambos lados del cap� y una plataforma trasera sin techo- que Juan Pablo II us� para circular apenas unos metros en Barcelona y Madrid en 1982. Seat lo improvis� en pocos d�as para que el Papa pudiese entrar con �l por las puertas del Camp Nou y el Santiago Bernab�u, donde se celebraron los principales actos de su visita. Descansa en la Nave A122, en Martorell, donde el fabricante conserva sus tesoros rodantes.El otro es el Range Rover V8 que el Cuerpo Nacional de Polic�a encarg� acondicionar y blindar para aquella misma visita a Tecnitrade International, con sede en Alcal� de Henares. El veh�culo, con el que Wojtyla pase� por Toledo y �vila en el 82, pesaba m�s de 6.000 kilos, ten�a cristales capaces de resistir disparos de armas de gran calibre y presentaba una calandra [rejilla frontal] similar a la de un Rolls-Royce como toque de distinci�n. Se conserva en buenas condiciones en un almac�n de la Polic�a en El Escorial.No existe un registro unificado de los autom�viles con los que el m�ximo representante de la Iglesia cat�lica ha recorrido el mundo. El pionero fue el Mercedes-Benz N�rburg 460 al que se subi� P�o XI en 1930. Antes que el papam�vil de Linares estuvo operativo un Mercedes-Benz Clase G 230, el primero con domo transparente a prueba de balas. Hoy es tambi�n un modelo de la casa alemana (G 580 el�ctrico) el que le permite desplazarse entre las masas.La pen�ltima vez que un Papa pis� Espa�a, el protagonismo no recay� en el coche, sino en el piloto: Yago de la Cierva, director ejecutivo de la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid en 2011, propuso a la Santa Sede que Fernando Alonso condujera el papam�vil. "Pusieron el grito en el cielo. Nos dijeron: '�De ninguna manera!'", ha contado recientemente De la Cierva, coordinador de la visita de Le�n XIV. El Vaticano exig�a que al volante estuviera un polic�a nacional por razones de seguridad.Antonio S�nchez-Roselly es cat�lico practicante y aguardaba con esperanza la visita del Papa, que est� siguiendo por televisi�n. "Tiene mucho que decir, y est� empezando a decirlo, a un mundo que est� a merced de la deriva consumista y del culto al cuerpo y al placer inmediato", detalla. El ingeniero, que nunca lleg� a tener un Land Rover en propiedad, reconoce que los papam�viles modernos son muy livianos y sofisticados. Nada que ver con el suyo.Suzuki acab� desvincul�ndose de Santana Motor tras declarar suspensi�n de pagos en 1994. La factor�a de Linares qued� en manos de la Junta de Andaluc�a durante una tortuosa d�cada y media, hasta su cierre en 2011. En este momento, intenta resucitar de sus cenizas con el impulso de Anhui Coronet y Zhengzhou Nissan Automobile. "Es curioso -resume S�nchez-Roselly-. Ayer expulsamos a los japoneses y hoy damos la bienvenida a los chinos. Cosas de la vida".