La factoría linarense, cerrada en 2011, recobra su producción con el ensamblaje de un todoterreno que mantiene la esencia del antiguo modelo

El primer todoterreno del nuevo Santana 400 se ha entregado hoy en el parque empresarial de Linares (Jaén) en lo que ha supuesto la vuelta de la automoción a Linares tres lustros después del cierre de Santana. El nuevo modelo, del que se prevé que

hina-con-un-producto-muy-norteamericano-asi-sera-su-nueva-pickup.html" target="_self" rel="" title="https://cincodias.elpais.com/companias/2025-10-27/santana-resucita-de-la-mano-de-china-con-un-producto-muy-norteamericano-asi-sera-su-nueva-pickup.html" data-link-track-dtm="">se producirán 20.000 unidades en tres años y supondrá la creación de 170 empleos, ha sido posible gracias a la alianza de Santana Motors con las firmas chinas Coronet Motors y Zhengzhou Nissan, a las que se une desde hoy BAIC, nuevo socio estratégico.

Los modelos que se ensamblarán en la factoría de Linares son los PickUp Santana 400 D, diésel, y el Santana 400 PHEV, híbrido enchufable. La empresa espera tener ultimada la cadena de montaje a principios de 2026 y comenzar con el proceso de ensamblaje.

La Junta de Andalucía –propietaria de la compañía Santana Motors desde la marcha de la multinacional nipona Suzuki en 1995- cerró la factoría de Linares en 2011 tras 55 años de actividad al no ser capaz de atajar la vía de agua que suponían las pérdidas de más de 270 millones de euros que arrastraba. Los casi 2.000 empleos que se perdieron entre Santana y sus empresas auxiliares sumieron a Linares y a toda esta comarca del norte de Andalucía en una depresión colectiva que recordaba a lo vivido en el último tercio del siglo pasado con el cierre de las minas de plomo.