Kim Jong Un y Vladimir Putin en Beijing, durante los actos del 80° aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial (septiembre de 2025). (KCNA vía Reuters/archivo)

Restaurantes con pizza al horno de leña, vehículos eléctricos chinos en las calles y aplicaciones para pedir taxis desde el celular: la Corea del Norte que describió esta semana el diario The Wall Street Journal es irreconocible respecto del país que cerró sus fronteras durante la pandemia. El combustible de esa transformación tiene nombre y precio: la participación militar de Pyongyang en la guerra de Rusia contra Ucrania, que le reportó al régimen de Kim Jong-un entre 7.670 y 14.400 millones de dólares entre agosto de 2023 y diciembre de 2025, según un informe del Instituto para la Estrategia de Seguridad Nacional (INSS), un think tank de Seúl vinculado a los servicios de inteligencia surcoreanos.La cifra incluye las exportaciones de material bélico —proyectiles de artillería, cohetes y misiles balísticos— y los ingresos derivados del despliegue de tropas, estimados en unos 620 millones de dólares adicionales por concepto de salarios y compensaciones por muerte en combate. La mayor parte de los pagos, sin embargo, llegaría en forma de tecnología militar sensible, según el mismo informe.PUBLICIDADKim Jong Un ante el muro memorial durante una ceremonia de condecoraciones a los soldados norcoreanos que combatieron en la región rusa de Kursk, en Pyongyang (agosto de 2025). (KCNA vía AFP/archivo)