Aitana Palomar S.Barcelona. Periodismo Blanquerna 10/06/2026 06:00 Es fácil pensar que, de perder la visión, uno lo notaría inmediatamente. Sin embargo, existe una enfermedad ocular capaz de progresar durante años sin apenas dar síntomas y pasar inadvertida para quienes la padecen. Se trata del glaucoma, considerada una de las principales causas de ceguera en el mundo y conocida entre los especialistas como “el ladrón silencioso de la visión”.El glaucoma afecta al nervio óptico, encargado de transmitir al cerebro la información que captan los ojos. En muchos casos, se asocia a una presión intraocular elevada, que favorece el deterioro progresivo de este nervio. Al deteriorarse las fibras del nervio óptico, también se deteriora la visión, con un daño irreversible. “Hoy en día no tenemos ningún tratamiento que genere nuevas fibras, de manera que la visión que ya se ha perdido no se puede recuperar”, explica el doctor Néstor Ventura, oftalmólogo del Hospital Clínic Barcelona.La pérdida visual suele empezar por los laterales del campo de visión, mientras que la visión central puede permanecer intacta durante mucho tiempo. Además, el cerebro es capaz de compensar parcialmente las zonas perdidas, lo que dificulta que el paciente note que algo no funciona correctamente. Así lo confirma una paciente del Hospital Clínic Barcelona que, recordando los inicios de la enfermedad, asegura: “Pensé que era la miopía. No le di importancia”.La ausencia de síntomas claros d urante las fases iniciales es uno de los mayores desafíos del glaucoma, ya que provoca retrasos importantes en la detección de la enfermedad y hace que los pacientes acudan a los especialistas cuando los daños ya no son reversibles. Por eso los especialistas insisten en que detectar el glaucoma a tiempo puede cambiar radicalmente su evolución: aunque sea imposible recuperar la visión perdida, sí se puede ralentizar o frenar el avance de la enfermedad con tratamientos destinados a reducir la presión intraocular, el principal factor modificable asociado al glaucoma. Actualmente, los colirios siguen siendo la opción más habitual, aunque en algunos casos también se pueden emplear técnicas con láser o cirugía.Te adaptas, cambias algunos hábitos y sigues adelantePacientedel Hospital Clínic BarcelonaAl ser una enfermedad crónica, el glaucoma requiere tratamiento prolongado y seguimiento médico durante años. En muchos casos, el tratamiento puede ser de larga duración o incluso para toda la vida, aunque varía según la evolución de cada persona. Además, algunos pacientes deben adaptar ciertos hábitos del día a día una vez se inicia la pérdida de campo visual. La misma paciente del Hospital Clínic Barcelona explica que la adaptación es progresiva: “No es que un día te despiertes y todo sea diferente. Te adaptas, cambias algunos hábitos y sigues adelante”.Aun así, muchas personas con glaucoma pueden continuar haciendo una vida activa si mantienen un control médico adecuado, siguen el tratamiento y cuentan con apoyo del entorno.La clave para la detección precoz del glaucoma son las revisiones oftalmológicas periódicas, ya que solo estas permiten identificar una enfermedad que rara vez avisa de su presencia. Revisarse la vista de forma regular es el primer paso para preservar la visión el mayor tiempo posible.